Personajes Gergaleños

 

El autor de este trabajo es Juan López Soria.  Queda prohibida la reproducción y distribución total o parcial de mismo sin su permiso.


Aben Mequenum (Fco de Puertocarrero) l Diego Hernández El Chaguid

 

Sor María Serrano y Torres l Juan Hernández Carreño

 

José Montero y Vidal l Sebastián Pérez García

 

Victoriano Lucas l José Molero Levenfeld l Justo González Márquez

 

Luis Magaña Bisbal l W. Sader l Juan Antonio de Soria Contreras

 

Aureliano González Urrutia l María Luisa Menchón Garrido

 

       Aquí se encuentran biografías de gergaleños/as que han destacado en algunas facetas de su vida.

 

 

Aben Mequenum (Francisco de Puertocarrero)

Insigne Capitán Moro de la historia de Gérgal

       Su nombre morisco o de cristiano nuevo es Francisco de Puertocarrero que debe tener relación con el apellido Portocarrero de la nobleza castellana de origen asturiano. Este apellido procede del lugar de Portocarreiro (Portugal) con que fue recompensado Raimundo García, primero de la dinastía Portocarrero, al ayudar a Alfonso Enríquez, primer rey de Portugal en 1143 (Alfonso I). La razón por la que nuestro protagonista lleva este apellido no está clara y puede deberse a una de estas tres hipótesis:

       1) Alonso de Cárdenas, primer Señor de la Puebla del Maestre (municipio de Badajoz, antes del Decreto de 1833 pertenecía a Sevilla), Maestre de Santiago, era el dueño del señorío de Gérgal, Bacares, Velefique y Febeire (creado el 25-6-1492) tras la conquista del reino de Granada por los Reyes Católicos. Murió en 1493 y heredó el señorío su hija doña Juana de Cárdenas que se casó con don Pedro Portocarrero, señor de Moguer. Fundaron en 1514 el mayorazgo de sus villas y lugares para su segundo hijo Alonso de Cárdenas y Portocarrero, primer Conde de la Puebla, yerno del primer Marqués de Mondéjar Iñigo López de Mendoza y Quiñones y segundo Conde de Tendilla, conocido como “El Gran Tendilla” (primer alcaide de la Alhambra y Capitán General de Granada). Francisco de Puertocarrero puede llevar este apellido porque el Conde de la Puebla también lo tenía en su linaje y pudo apadrinar a su familia, que debían pertenecer a la nobleza árabe, cuando se convirtieron en cristianos nuevos (moriscos).

       2) Pudo ser heredado de su propia familia -su padre se llamaba como él-, pues también es un apellido mozárabe -cristiano que vive en territorio musulmán- enlazado con moriscos.

       3) Porque procediera de Puertocarrero, anejo de Gérgal hoy deshabitado, ya que era costumbre poner en el nombre castellano el lugar de origen de su familia como es el caso de Fernando de Válor (Granada), que más tarde sería proclamado rey de los moriscos con el nombre de Aben Humeya. Por otro lado, el nombre de Puertocarrero de este anejo, es probable que esté vinculado al Conde de la Puebla que tenía este apellido.

       Su nombre árabe era Aben Mequenum. Fue uno de los primeros veintitrés capitanes nombrados por Aben Humeya -de la dinastía de los omeyas, califas de Córdoba, que descendían de Fátima, la hija mayor de Mahoma- en la ceremonia de su proclamación como rey de los moriscos sublevados el 24 de diciembre de 1568, víspera de Navidad, en Cádiar (Granada). Cabe la duda de si el cabecilla de la rebelión en Gérgal era el padre o el hijo, yo me inclino a que debió ser el hijo, teniendo en cuenta la juventud que debía tener para participar en tantas acciones de guerra, la agilidad que demostró en los Juegos Moriscos de Purchena y la canción que cantó por la nostalgia de su amada. Su padre, Francisco de Puertocarrero, fue nombrado en 1568 alcaide del castillo -encargado de su guarda y defensa- y alcaide-gobernador del señorío por el Conde de la Puebla que gozaba de su confianza para que en su ausencia tuviera el mando del señorío. Don Alonso de Cárdenas, tercer Conde de la Puebla, estaba en Granada al producirse el levantamiento y al mando de su gente combatió a los insurrectos en varias batallas al lado del Marqués de Mondéjar, teniendo un papel destacado en la guerra y contribuyendo a la victoria final de los cristianos sobre los moriscos.

       La rebelión de los moriscos contra el poder del rey Felipe II se produjo como consecuencia de la publicación de una Pragmática (ley), que fue la gota que colmó el vaso, en la política de aniquilación de su religión, lengua y costumbres. Los derechos que los Reyes Católicos habían garantizado por escrito en las Capitulaciones de Santa Fe (Granada), en 1491, para la rendición del reino nazarí, pronto fueron violados. Hasta 1499 el arzobispo Talavera intentó su conversión al cristianismo pacíficamente en un clima de tolerancia. En 1499 se endureció la evangelización con la llegada del Cardenal Cisneros que decretó la conversión masiva, produciendo revueltas moriscas como la que sucedió en Velefique. A partir de entonces el problema siguió latente y se les permitieron encubiertamente sus prácticas con tributos hasta que estalló el levantamiento la noche de Navidad de 1568 para coger desprevenidos a los cristianos que celebraban la Nochebuena.

      Gérgal, era un enclave importante del reino nazarí de Granada durante la conquista castellana y también va a tener un papel destacado en la Rebelión de los Moriscos dominando el pasillo natural entre el Cenete, Fiñana, Tabernas y Almería. Al producirse el levantamiento de los moriscos en las Alpujarras, Gérgal y su castillo, van a ser pieza clave para extender la rebelión por el río de Almería y la cuenca del Almanzora. Los moriscos de la ciudad de Almería fueron avisados de que tomando la torre de Huéneja y el castillo de Gérgal se juntarían muchos para conquistar la ciudad. Los capitanes moriscos el Rami (alguacil de Instinción) y el Gorri (de Laujar), al mando de bandadas de moriscos alpujarreños, atravesaron la sierra penetrando en el río Almería y llegaron a Gérgal para extender la rebelión y ayudar a Francisco de Puertocarrero. Conquistaron el castillo y quemaron la primitiva Iglesia de Santa María que estaba a su derecha. Se dispusieron a hostigar en dos direcciones: la cuenca del Almanzora en la que fracasan y el pasillo Cenete-Fiñana en la que amotinan con facilidad Abla y Abrucena, pero se resiste el fuerte de Fiñana. El Cenete, que en principio se niega a levantarse, acaba amotinándose el día de Reyes ante la amenaza de ser pasados a cuchillo, sin embargo el Castillo de la Calahorra resistirá el asedio morisco. Cuando se disponían a marchar sobre Almería los moriscos concentrados en Gérgal tuvieron que retroceder ante la llegada del Marqués de los Vélez, don Luis Fajardo, con su ejército de 14.000 hombres, que entraba en acción en la guerra para aplastar la rebelión.

      Los historiadores Mármol Carvajal, Bermúdez de Pedraza y Justino Antolinez de Burgos cuentan que el alcaide de Gérgal, Francisco de Puertocarrero, y su hijo engañaron a los cristianos ofreciéndoles su protección para que se refugiaran en el castillo y cuando estaban allí los degollaron. Los nombres de los muertos que se citan son el Vicario D. Diego Acevedo y su anciana madre, el Beneficiado Simón, natural de la ciudad de Lorca, al que le hicieron que los llamase por el padrón, como solía cuando decía misa, y después de haberle hecho mil injurias, le echaron una soga a la garganta, y le llevaron arrastrando al campo donde le enterraron en un hoyo hasta la cintura, le cortaron la nariz, orejas y lengua y sirviéndoles de blanco lo mataron con una bala; también mataron al Beneficiado Paz y su hermana, al escribano del juzgado Bernardo García y muchos cristianos más. Puertocarrero mandó echar sus cuerpos en el campo para alimento de las bestias y aves del cielo, quedando dos mujeres con vida durante siete días alimentándose de nieve hasta que pasaron por allí unos soldados de Baza que las socorrieron. Puertocarrero se marchó con su gente a la Alpujarra cuando se enteró que se aproximaban el Marqués de los Vélez y del Marqués de Mondéjar y para ganarse su voluntad les mandó las mujeres que había hecho cautivas, pero el Gorri entendiendo que era para rendirse y que lo había hecho sin orden suya, envió tras ellas unas tropas de moros que las alcanzaron en el camino de Ohanes, matando a veinticinco mujeres, entre ellas estaban las hijas del licenciado Blas de Viedma (gobernador de Santa Cruz al que habían martirizado unos días antes) y Beatriz de Riquelme, mujer de Pedro Manuel y María de Morales, mujer de Pedro Delgado. Cuando el Marqués de los Vélez se enteró de lo sucedido y viendo que la ciudad no tenía peligro, atacó al castillo de Gérgal, lo tomó y una vez dominado todo el valle se alojó aquella noche en Olula. Al día siguiente atravesó la Sierra de Filabres con mucho frío, agua y viento para llegar a Tabernas donde permaneció trece días del mes de enero de 1568.

       Francisco de Puertocarrero ha pasado a la historia como un personaje importante de la causa morisca. Fue el cabecilla del levantamiento de Gérgal y desde su castillo estaba al mando de cuatrocientos hombres para dominar el río de Almería. Participó en numerosas batallas y escaramuzas contra las tropas cristianas. Una de las más sonadas fue la batalla de Berja en la que luchó con sus hombres junto a Aben Humeya con un ejército de más de 10.000 soldados contra las tropas del Marqués de los Vélez que fue el vencedor. Al ser sofocada la rebelión cayó en manos del Marqués de Mondéjar que mandó atenazarlo en Granada, siendo allí descuartizado en 1570.

        Para conocer un poco más a este personaje e intuir su personalidad he seleccionado unos cuantos pasajes de la obra “Guerras civiles de Granada” (1595) de Ginés Pérez de Hita, escritor e historiador del siglo XVI y XVII que vivió de cerca la contienda como soldado de las tropas del Marqués de los Vélez. Hay que decir que su versión de los hechos es partidista porque los cuenta desde el prisma cristiano. Algunos hechos y situaciones son inventados para darle mayor interés novelístico y apoyo a la causa de los vencedores. No obstante, su obra tiene gran importancia por ser un testigo de lo sucedido. Los pasajes seleccionados pertenecen a los Juegos Moriscos convocados por Aben Humeya que se celebraron en Purchena el 27 de septiembre de 1569 en plena guerra y este hecho sí fue real. Duraron doce días y participaron en ellos los capitanes moriscos entre los que estaba Francisco de Puertocarrero. Estos Juegos están considerados como una continuación de las Olimpiadas griegas a la vez que precursores de los Juegos Olímpicos actuales. Así los relata Pérez de Hita:

       “… Pues es de saber que Abenhumeya, después del cerco que puso a Vera tan vano a su pretensión, se retiró a Purchena con todo su campo, determinando de aguardar allí a Murcia y su Reyno, si acaso fuera que le querían seguir, y visto que Murcia y Lorca no le seguían, determinó de hazer unas solemnes fiestas para alegrar sus gentes y todo su campo, y assí mandó que se pregonasen las fiestas en esta forma:

        Al que en travada lucha mejor lo hiciese, le daría cien escudos en oro y le coronaría de hojas de un verde laurel.

      Más aquel que se mostrasse más suelto y corriesse más ligero y llegasse primero al puesto diputado, le daría otros cien escudos de oro.

         Más al que de tres saltos alcançasse más tierra, le daría otros cien ducados en oro.

       Más al que más tiempo sustentasse un canto de seys arrobas en el hombro, le daría otros cien escudos en oro y un rico alfanxe.

        Más al que mejor y más gallardamente dançase la zambra con una bella Mora, le daría una ropa de seda fina hecha en Argel. …

         Más a la Mora que mejor dançasse, le daría una riquíssima marlota y quatro almayzales finos.

        Más al Moro que mejor tañesse y cantasse a la morisca y mejor canción dixesse o romance, le daría un hermoso cavallo aderezado y enjaezado.

        Más a la Mora bella que cantasse mejor y mejor canción arábiga dixesse, le daría una hermosa marlota guarnecida de oro.

         Más al Moro que mejor tirador fuesse de canto, treinta escudos de oro y un alfanje.

         Más al Moro que mejor tirasse con escopeta o arco le daría diez ducados de oro.

         Más al Moro que tirasse más derecho y certero con honda, le daría diez ducados en oro. … 

        …Todas estas fiestas y cosas se havían de hazer en la plaça de la ciudad de Purchena, que para poderlos hacer era muy grande y ancha, y para esto mandó que la plaça fuesse toda aderezada y arenada y todas las paredes y ventanas muy entoldadas de ricas telas de sedas y lienços labrados y blancos; y todos estos juegos tan diversos unos de otros los ordenó el Reyecillo por no tener orden de correr toros ni tener cavallos y aderezos para juego de cañas, y assí con estas doze cosas diferentes unas de otras su campo y gente se podía alegrar y exercitar; todo lo cual se avía de hazer dentro de doze días, los quales bien sabía él que podía estar quieto y seguro de assalto de los Cristianos, atento que el Marqués de Vélez estaba aguardando orden en Adra…

        Pues llegado el día señalado que se havía de hazer la peligrosa lucha entre los más fuertes y robustos moços del campo, mandó Abenhumeya que a un lado de la plaça se pusiesse un rico dosel de seda, el qual era hecho de palios de las iglesias por los Moros saqueadas, y debaxo del dosel un rico asiento para que él se sentasse, y otros asientos de no tanto valor para sus Capitanes y Cavalleros más allegados. Y sentado Abenhumeya en su asiento, y a la par dél muchos Capitanes y Cavalleros de estima, començaron a sonar muchos instrumentos de guerra, añafiles y dulçaynas, atabales y otras cosas dignas de alegrar semejantes fiestas. Todos los terrados y ventanas estavan ocupados de muy hermosas y arreadas damas Moras; toda la plaça llena de muchas gentes de todas las Alpujarras y ríos de Almançora y Almería y de otras partes del Reyno de Granada, y todos estavan alistados con sus armas a punto de guerra como buenos soldados, por si acaso fuesen menester las armas, que estuviesen aprestadas…”

La primera prueba fue la lucha cuerpo a cuerpo, que comenzó con el combate entre el capitán turco Caracacha y el capitán morisco el Maleh de Purchena, que sería el ganador tras una encarnizada lucha. Después combatió el capitán turco Mamiaga con el capitán morisco el Jorayque, que también ganó, quedando los turcos muy enfadados. Aben Humeya mandó que se finalizara esta prueba para evitar más problemas y que siguiesen los demás juegos y pruebas, quedando molestos por no haber participado los capitanes Abenayx, Almoçávar, El Gorri, Gironcillo, Puertocarrero, Zarrea, Abonvayle, Alhadra, Alrrocayme y El Derri que estaban alistados.

Al día siguiente se probaron las fuerzas de los fuertes varones levantando ladrillos con una mano. Comenzó Abenayx de Cantoria levantando veinte ladrillos, le siguió el capitán turco Caracacha que intentó levantar más y sólo pudo con veinte pero no tan altos como Abenayx. El siguiente participante fue Puertocarrero, y así lo narra Pérez de Hita:

            “… Estando en esto se oyeron caxas y dulçaynas, y no tardó que no pareció un hermoso escuadrón muy bien adornado, cuyo valeroso Capitán era Puertocarrero el moço, hijo del Alcayde de Gérgal, el qual venía todo vestido de una ropa encarnada toda guarnecida con fresos de oro; su borceguí datilado hecho en Argel y un rico alfanje colgado del hombro, de un hermoso y rico tahalí. Llevava un bonete turquesco y en él un rico penacho blanco y encarnado; en su vandera no traya cosa de letra, sino sólo media luna y un zancarrón. La bandera era roja, más él entró a la española, como gallardo Capitán: una gineta en la mano, y delante dél un page bien aderezado que llevava un escudo muy rico, dorado el campo azul y en medio una letra que dezía assí:

  “Si la que me fuerça a mí
poniéndome brío y fuerça,

hora estuviera ante mí,

se me doblara la fuerça

como pareciera aquí.”

       Esta letra sacó el Moro Puertocarrero, indigno de tan soberano nombre, porque andava amartelado de una hermosa Mora, natural de su tierra, llamada en castellano Brianda, y en arábigo Fátima; y porque le dava grandes favores, dezía el Moro en su letra que ella le doblava el ánimo y la fuerça, y que si la tuviera en tal ocasión delante, que allí en la prueva ninguno se la ganara. A todos pareció muy bien el gallardo Puertocarrero; más mejor pareció quando fue hecho cuartos en Granada. Pues como entrasse por la plaça, rodeándola toda, passó por delante de Abenhumeya y le hizo grande acatamiento, y dexando su escuadrón assí en orden como estava se fue a donde avía de probar sus fuerças,  y en llegando halló los ladrillos descompuestos, porque Caracacha, mohíno de no poder alçar más que el Abenayx, los avía desparcido por el suelo. Puertocarrero, no sabiendo el número de los que avían sido alçados, pusso doze ladrillos por la orden que se avían de poner, y baxándose metió la mano por debaxo de los ladrillos  y con gran pena los pudo levantar del suelo, y no fue mal alçar treynta y seys libras con una sola mano. Y siendo assí asentado por quien tenía cuydado dello, Puertocarrero se tornó a su escuadrón y se salió gallardamente de la plaça, dando una gentil carga de arcabuzería y hondas, que fue cosa de ver los crugidos que las hondas davan. Abenhumeya dixo: “No me parecen mal los soldados de aquellas hondas, porque a fe de Rey que en las ocasiones son de grande importancia.” “No son sino muy buenas -dixo su tío Abenchohar- y en el tiempo antiguo no se usava otra cosa sino hondas y ballestas de palo, y con estas armas se hazían muy buenos hechos de que tenemos memoria.” “Assí es verdad -dixo el Habaquí-; mas ahora mejor anda la milicia, porque ay buena arcabuzería con que de presto se haze la hazienda. …”

       A continuación participaron El Maleh, que levantó veintidós ladrillos; Zarrea, que levantó catorce; El Gorri, que levantó diecisiete; El Derri, que levantó doce; Gironcillo, que levantó diecinueve; Abonvayle, que levantó veinticuatro; Alrrocayme, que levantó treinta y fue el ganador.

       La siguiente prueba se dejó para otro día, consistía en comprobar quien tenía más tiempo al hombro un mármol que pesaba cuatro quintales (dieciséis arrobas). Abenhumeya mandó que se trajese un mármol que estaba en la iglesia para sustentar la pila del agua bendita; era una piedra de seis pies de largo que pesaba dieciséis arrobas. Todos los capitanes participantes se prepararon para salir según les fuese tocando conforme sacara Abenhumeya las papeletas de sus nombres de un vaso de plata. Para medir el tiempo de resistencia se puso un reloj de arena sobre una hermosa mesa. El primero en salir fue El Habaquí que sostuvo el mármol un gran cuarto de hora, le siguieron: Zarrea, que no pudo aguantar medio cuarto de hora; El Derri, que aguantó medio cuarto de hora; Gironcillo, que no lo pudo aguantar un momento; El Gorri, que no llegó a medio cuarto de hora; Puertocarrero, que no pudo sustentar el peso medio cuarto de hora; El Maleh, que pasó de un cuarto de hora; El Jorayque, que tuvo el mármol casi media hora; Alrrocayme, que lo tuvo sin moverse media hora y cuarto; Abenayx , que lo sostuvo hora y cuarto; Almoçalvan, que lo sostuvo hora y media hasta que le reventó sangre por las narices; Caracacha el turco, que lo sostuvo un cuarto de hora; su camarada Mamiaga, que no llegó a cuarto de media hora; Abonvayle, que se paseó con él dos horas y fue el que se llevó el premio porque otros muchos probaron y ninguno pudo igualarlo. Aquella noche se hicieron grandes fiestas y juegos y danzas, preparándose para la prueba del día siguiente los mismos catorce capitanes.

       La prueba consistía en ver quien saltaba más de tres saltos. El primero en salir fue El Gorri, que saltó diecinueve pies porque en el primer salto se descompuso; le siguieron: Puertocarrero, que saltó veinticinco pies; Zarrea, que saltó veinticuatro pies; Abenayx, que saltó veintisiete pies; Almozaban, que saltó veintiocho pies; El Maleh, que saltó treinta pies; Abonvayle, que saltó veintiocho pies; El Jorayque, que marcó treinta y cuatro pies; El Rocayme, que saltó treinta y seis pies; El Habaquí, que saltó treinta y nueve pies; El Derri, que saltó treinta pies; Caracacha, que saltó treinta y dos pies; Mamiaga, que saltó treinta pies y Gironcillo, que era suelto como un pensamiento, saltó cincuenta pies y fue el ganador. El resto del día se pasó haciendo otras fiestas de placer y se aplazó para el día siguiente la prueba de la carrera. Así la relata Pérez de Hita:

       “…el qual venido, siendo señalada la carrera que se avía de correr, que era una gruessa media legua hasta la plaça, adonde estavan puestas las joyas que se avían de ganar. Usábanse entre moriscos correr tan largo y desnudos, en carnes, sólo pañuelos para cubrirse las partes ocultas. Juntáronse para correr más de cien personas, Capitanes, y sin éstos otros grandes corredores, pero ganó la joya un morisco de la villa de las Cuevas, llamado Albejari, que era uno de los más sueltos moços que se hallava en el reyno de Granada. Luego a éste se le dieron sus premios, y a Puertocarrero le dio Abenhumeya diez ducados, porque casi llegó a la par de Albejari, sino que Albejari tendió la mano antes y tomó la vara de las joyas. …”

         Al día siguiente se celebró el juego de los tiradores que consistía en ver quien tiraba más lejos con un canto de media arroba. Fue ganado por un soldado turco de Argel, natural de Constantinopla, llamado Mostafá, cuya victoria alegró mucho al bando turco.

         La prueba siguiente, que se dejó para otro día, era la de los honderos. Los participantes eran pocos, sólo los 140 soldados que no portaban armas. Tenían que lanzar sobre una gran rodela (escudo) de madera, blanca con un rolde (círculo) negro pequeño en el centro que tenía en medio un punto blanco,  puesta en un madero alto de un estado (altura regular de un hombre) que estaba a 200 pasos. Fueron tirando de uno en uno y el ganador fue un Moro mancebo, natural de Ohanes, llamado Alcolayar que fue quien más cerca del punto dio. Al despedirse el escuadrón de honderos todos comenzaron a disparar en seco haciendo tanto ruido como si fuese un escuadrón de arcabucería, quedando muy contento Aben Humeya de estos soldados. Como era ya tarde, se acordó que comenzasen las pruebas de danza. Se colocaron en la plaza muchas alfombras y comenzaron a sonar muchas músicas, pero se eligieron el laúd y la sonaja como más acertados para el concurso. Así lo cuenta Pérez de Hita:

         “… luego comenzaron a salir muchos Moros mancebos muy bien aderaçados; uno a uno dançaron maravillosamente de bien, de tal manera que no se determinavan los juezes quién lo hazía mejor; dançaron todos los Capitanes maravillosamente: dançó Gironcillo con una Mora hermosa altíssimamente; la Mora era de Almançata, y dio tanto contento a todos, que el Reyecillo le mandó dar diez ducados y una marlota de seda. Luego entró a dançar Puertocarrero con otra Mora muy hermosa, y éste dançó más galanamente y mejor que Gironcillo, y la Mora dançó muy bien, y también le mandó dar a la Mora una rica marlota y diez ducados y a Puertocarrero el premio de la dança, que era una hermosa ropa de seda.

       Luego mandó Abenhumeya que saliesen a dançar las Moras solas, y huvo muchas que dançaron gallardamente, y la última que dançó fue la hermosa Luna, natural de allí, de Purchena. …”

       Iba vestida muy ricamente y era cosa de ver su hermosura. Danzó tan bien y gallardamente que a todos dejó maravillados. Fernando Muley (Aben Humeya) ordenó que se le diese una rica marlota (sayo ceñido) de terciopelo azul guarnecida de oro, ricamente labrada, y cuatro ricos almaizales (tocas de gasa). Y a las demás Moras para que no tuvieran envidia y desconsuelo mandó que les diesen diez ducados, quedando muy contentas. El Capitán Maleh estaba fuera de sí de contento por haber visto danzar tan bien a su hermosa dama que había sido la ganadora. Luego mandó Aben Humeya que los que fuesen músicos que tañesen y cantasen, no habiendo muchos participantes. Así lo cuenta Pérez de Hita:

        “… El Capitán Derri tañó y cantó muy bien, y Puertocarrero, que era galán y enamorado, y éste cantó en arábigo la presente canción:

Hermosa y bella Granada
donde tengo mi afición,
si fuesses al escuadrón
de los Moros entregada,

Assí tus frescas riberas

de Ynadámar, Jaraquil

con las del fresco Genil

y en tu Alhambra mis vanderas;

 Si fuesses ya de aquel vando

que te dessea tener,

donde pueda más valer

Abenhumeya Fernando,

Quién dançara ya la zambra,

quitado ya de querellas,

con hermosas Moras bellas

en ti, mi querida Alhambra.

Esta canción cantó el Capitán Puertocarrero como aquel que sabía bien quién era Granada y sus frescuras;  y todos los que allí estavan fueron muy pagados de su canción, viendo que hablava a favor de todos, y Abenhumeya no fue menos contento de la canción, pues frisava con su desseo. …”

Esta prueba la ganó por muy poco Gironcillo a Puertocarrero. Los Juegos continuaron con las canciones de las Moras que ganó la bella Luna y después pidió permiso para cantar y con gran pasión auguró el fatal desenlace que tendría Aben Humeya y su sucesor, muriendo al terminar la canción por el gran dolor que sintió. En esto fue avisado Aben Humeya de que los Cristianos podían quitarles a los Moriscos los frutos de las tierras de Andarax, las Albuñuelas y Guaxaras y decidió acudir en su ayuda y que no acabase la fiesta hasta que se celebrara la prueba de los tiradores con las escopetas.       

Una vez vista la participación del Capitán Puertocarrero en las distintas pruebas podemos resumir su palmarés así: 

-  En la prueba del levantamiento de ladrillos levantó doce, quedando entre los que menos levantaron.

- En la prueba de aguantar al hombro un mármol de dieciséis arrobas, duró algo menos de medio cuarto de hora, quedando entre los que menos aguantaron.

 - En la prueba del triple salto marcó veinticinco pies, quedando un poco por debajo de la media.

- En la prueba de la carrera quedó segundo, aunque llegó a la par que el primero, que le ganó porque tendió la mano antes para coger las joyas.

- En la prueba de la danza quedó primero y fue el ganador.

- En la prueba de tañer, cantar y decir mejor canción o romance estuvo a punto de ganar pero Gironcillo que le siguió agradó más a todos.

Según este palmarés nos podemos hacer una idea de cómo debía ser nuestro protagonista: sería un hombre de mediana estatura y complexión delgada; por su raza, tendría la tez oscura y llevaría barba; su edad estaría comprendida entre los veinte y treinta años; por su carácter debía ser intrépido, ágil, aventurero, galán y valiente; sus principales habilidades estaban en la danza, la carrera, la poesía y  la música.

          Y ésta ha sido la semblanza de este singular personaje, tan desconocido para muchos gergaleños y tan importante para nuestra historia.                                                                             



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Diego Hernández El Chaguid


Un experto conocedor de las tierras de Gérgal

Proporcionó la mayor parte de la información para la elaboración del Libro de Apeo de Gérgal

   En el siglo XVI vivió aquí un morisco que fue un conocedor especial de nuestra tierra, un gergaleño que ha pasado a la historia por el importante papel que tuvo en la redacción del Libro de Apeo y Repartimiento de Gérgal, punto clave de partida para entender la Gérgal de hoy. Se trata de Diego Hernández el Chaguid, un personaje al que ya va siendo hora de que se le reconozcan sus méritos y se le rinda un homenaje aunque sólo sea desde esta página.Moro pensativo

   Los Libros de Apeo y Repartimiento se realizaron a partir de 1571, después de la expulsión de los moriscos en 1570, que eran la mayoría de los gergaleños de entonces. Gérgal, al igual que la mayor parte de los pueblos que formaron el Reino nazarí de Granada, quedó prácticamente despoblada, teniendo que repoblarla con cristianos viejos venidos de otras tierras y regiones. En estos libros, y en el de Apeo concretamente, que es el que se conserva de Gérgal en el Archivo Histórico Provincial de Almería -por desgracia no conservamos el que se hizo para nuestro pueblo y que debería estar en el Archivo Municipal- se describen los bienes confiscados a los moriscos y se fijan los linderos y mojones de las propiedades.

   Para conocer a este personaje es muy interesante el trabajo realizado por Juan García Latorre sobre el Libro de Apeo de Gérgal en su tesis doctoral "Sierra de Filabres entre los siglos XV y XIX: paisajes agrarios, economía y estructuras sociales" del que voy a extraer a continuación algunas citas textuales del Libro de Apeo y conclusiones a las que llega:

   Para realizar el Apeo de Gérgal, el juez encargado Blas Dorantes, mandó llamar a un morisco, natural de Gérgal, que vivía por entonces en Úbeda (Jaén) después de su expulsión. Se llamaba Diego Hernández el Chaguid y dio pruebas de poseer un conocimiento exhaustivo de las cosas de su pueblo y una memoria prodigiosa.

        "... vezino antyguo de la dicha villa de Gérgal... al cual por virtud de una provisión

        de su majestad hize traer de la çiudad de Ubeda, dode estaba, para que fuese

         conocedor del dicho apeo y términos de la dicha villa."

   Fue él quien hizo la descripción de los términos de Gérgal y quien proporcionó la mayor parte de la información que se encuentra en el apeo. Era una persona de edad avanzada, para la época, que hasta el momento de su expulsión siempre había vivido en Gérgal.

        "Fue preguntado el dicho conoçedor qué edad tyene y dónde a bibido. Dijo que

        es de hedad de sesenta y quatro años, poco más o menos, y que nació y se crio

        y estuvo en Gérgal hasta que agora çinco años lo llevaron a Castylla y que

        desde que se save acordar tyene notycia y conoçimiento de las casas, tyerras,

        térmynos y eredades de la dicha villa de Gérgal."

   El juez no debió fiarse del morisco e hizo que este fuera ayudado y en cierta medida vigilado por otra persona.

        "Juan de Çamudio, vezino antyguo de Abla, que a resydido en la dicha villa de

         Gérgal... que fue aquí en esta villa alguazil mayor tyenpo de un año y tyene

         notycia de las cosas dell, el qual juró declarar la verdad y tener qüenta en sy

         el dicho conoçedor, al qual él conoçe y save que era veçino antyguo del dicho

         lugar, dize y declara la verdad y lo que pasa, y si en algo eçediere dello me

         abisará."

   Además, el gobernador del señorío, Gil de Bocanegra, para defender los intereses de su señor el Conde de la Puebla estuvo presente en todas las actuaciones del juez y oyó las declaraciones de los conocedores, interviniendo cuando lo consideró necesario.

   El Libro de Apeo de Gérgal contiene un inventario de las propiedades de los moriscos y cristianos viejos del pueblo (incluidas las del Conde de la Puebla y las de la Iglesia). Las propiedades de los cristianos viejos, que eran muy pocas y dispersas, son descritas minuciosamente, parcela a parcela, las de los moriscos fueron medidas por pagos.

   Para la medición de las tierras de regadío el conocedor morisco fue ayudado por un repoblador y para el apeo del secano tuvo como colaboradores a dos cristianos viejos, uno de ellos era Álvaro de Aguilar, "vecyno antyguo de Gérgal", el ventero, que conocía muy bien las tierras más alejadas del pueblo, en las cumbres de la sierra donde tenía la venta de su nombre, "la venta de Aguilar"; el otro era un repoblador.

   Como muestra del apeo sirva unos pocos datos extraídos y algunas citas textuales con sus aclaraciones pertinentes:

        "... un mynero de tyerra para cántaros y ladrillo y teja, pero no abía almadrava

         particular, porque las casas son todas de piedra y losa y cubiertas de losas."

   Esta forma de construcción se ha dado en Gérgal hasta hace pocos años, sobre todo en la zona de la rambla.

   Al hablar de la población dice que había 200 vecinos moriscos y 7 cristianos viejos con lo que podemos calcular que tenía unos 828 habitantes si multiplicamos por 4 los vecinos (cabezas de familia).

   Sabemos también que sólo había una fuente de uso doméstico llamada "la fuente del lugar" y entre otras cita "la fuente de la canaleja" y "la fuente de Myducara".

   Parte de las casas debieron estar en la ladera del monte que preside el castillo señorial pues todavía existen sus ruinas. Con la expulsión de los moriscos se fue abandonando este barrio y los nuevos pobladores prefirieron instalarse en las zonas más bajas y llanas.

   De la vega cita los pagos que tenía y podemos ver que sólo se han conservado los topónimos de "Pilano" y "El Binar", hoy Pilanos y El Vinar.

       "... desde el almazara hasta lo bajo del Margen, en que están los pagos de Gadir

       y Pilano y Torre Bermeja y del Binar y de Cotar y de Almalahan y Alosdedi y de

       Fadinmahala y del Margen..."

   Las tierras de regadío estaban formadas por la rambla y la vega (al pie del pueblo) y ocupaban unas 231 fanegas (80 ó 90 hectáreas), estando densamente cubiertas de árboles frutales, con predominio de morales (unos 13.000), que producían hasta 940 arrobas de hoja que podían alimentar 400 onzas de cría de seda, y olivos (unos 1.400), que producían unas 1.000 arrobas de aceite en las tres almazaras que había, una de ellas en el mismo pueblo.

        "Yten apeamos un molino de azeyte metydo en el lugar, que hera de munchos

        moriscos. Tyene dos albercas. Está buena la casa. Y tyene una piedra y entra

        ello un solar hazia arriba, junto a el camyno..."

   Había 8 molinos hidráulicos, todos ellos en la rambla, entre Gérgal y Portocarrero. Según el conocedor morisco en unos pocos años de abandono "están caydos y maltratados". El primero estaba junto al pueblo.

        "...que se dize rahal mancha de Diego el Huzaya, morisco, junto a las casas,

        de la fuente, linde del camyno antyguo de Tavernas, que es de quvo, de una

        piedra. Está razonable."

    Y ésta ha sido la selección del Libro de Apeos, con las que he pretendido conocer un poco más este personaje y nuestra historia.


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Sor María Serrano y Torres (1747-1805?)

Escribió sus vivencias místicas en varios cuadernos

 

SOR MARIA SERRANO Y TALENS. — Nació en Gérgal el 27 de agosto del 1747. Era hija de José Serrano, médico valenciano y de Paula Talens, natural de Almería. El 16 de julio del 1761 tomó el hábito de Santa Clara en el convento de la Encarnación de nuestra ciudad, del que era abadesa su hermana Sor María de los Dolores. Padeció contrariedades y enfermedades, tuvo visiones y se distinguió siempre por su humildad. A ruegos de sus confesores escribió sus vivencias místicas en varios cuadernos, con los que un autor anónimo compuso unos apuntes que tituló "Apuntes de hechos o pasajes que pueden conducir para si en algún tiempo se hubiera de escribirla Vida de la M.R. Madre Sor Joaquina María del Carmen Serrano y Talens, religiosa de velo negro en el convento de Franciscanas descalzas Orden de Santa Clara de Almerí " (33). Este manuscrito se perdió en el incendio del convento por las turbas en julio de 1936.

 

Los datos biográficos se han obtenido de la obra Mujeres en "Almería hombre a hombre" del Padre Tapia (José Ángel Tapia Garrido), página 98, editado por el Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Almería. Almería, 1979, Cronista Oficial de la Ciudad de Almería y Académico correspondiente de la Real Academia de la Historia.

Este personaje se encuentra catalogado en "Mujeres Andaluzas, Biografías" de la web http://www.andalucia.cc/viva/mujer/.

 

 

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Juan Hernández Carreño

Militar gergaleño que luchó en la Guerra de Filipinas y quiso crear allí una Nueva Gérgal

 

   La provincia de Almería ha tenido siempre un elevado índice de emigración. Los destinos han sido principalmente: Barcelona, Madrid, países de Europa (Alemania, Francia...), América  (Argentina, Brasil, México, Paraguay, Chile, Canadá, Estados Unidos...), Norte de África y las Filipinas. Todos ellos han sentido la añoranza de nuestra tierra, de su familia y de sus amigos. Casi todos los almerienses hemos tenido algún antepasado emigrante o soldado luchando a finales del siglo XIX en la Guerra de Cuba o en la de Filipinas. Unos pocos fueron en busca de glorias o aventuras militares, pero la mayoría fueron forzosos porque no tenían las dos mil pesetas que los libraban del servicio militar, equivalente en la actualidad a tres millones de las antiguas pesetas.

   Guerra de FilipinasUno de estos almerienses que probaron fortuna en la milicia es el gergaleño Juan Hernández Carreño. Su porvenir en Gérgal era trabajar de sol a sol como pastor de cabras en un pequeño terreno del Calar Alto (pico más alto de la Sierra de los Filabres, 2168 m.) o picando en una mina. Unos paisanos que habían hecho el servicio militar en Filipinas le contaron que en Mindanao, Jolo y otras islas del sur los indígenas, llamados moros por ser musulmanes, luchaban contra los españoles y que con suerte se podía hacer carrera militar en esta guerra. No lo dudó, se alistó, hizo los cursos de Cabo y con 20 años partió para Filipinas (Oceanía) en 1864.

    Sabemos por la documentación existente en el Archivo General Militar de Segovia que se embarcó en Cádiz en la fragata mercante Margarita. Bordeó las costas de África hasta el Cabo de Buena Esperanza y las de Asia hasta llegar a Manila
. Fue un largo viaje de seis meses y cinco días en los que pasó toda clase de calamidades: tempestades, tifones, piratas malayos... En Manila estuvo poco tiempo y a continuación pasó siete años recorriendo las diferentes islas del archipiélago con su Compañía combatiendo contra los insurrectos. En dicha documentación dice literalmente: "Con su Compañía salió de partida en persecución de los malhechores por el distrito de Bontoc... contra los indios sublevados... del Valle de Vaslig, resultando herido de una lanza, en recompensa fue agraciado con la Cruz de M.Y.L. pensionada... ascendió a sargento" Esta hazaña la realizó recién llegado a las Filipinas y comenzó a  ascender por méritos de guerra. Convaleciente de las heridas es destinado a la Plana Mayor de Manila, pero él solicita incorporarse de nuevo a la compañía volante combatiendo a los insurgentes durante varios años: "en persecución de los malhechores  por la provincia de Batangas... resultó la aprehensión de varios de ellos y por su buen comportamiento... le felicitó el Capitán General..., le fue concedida la Cruz Blanca del Mérito Mar... Prefería hacer prisioneros para incorporarlos como ciudadanos españoles en contra de la represión que practicaban otros compañeros de armas. Así permaneció sin hogar durante siete años en Filipinas y contaba que en la hermosa isla de Bilirán existía una Almería tropical y que él proyectó fundar una Nueva Gérgal en las islas Visayas.

   Muchos de los emigrantes que estaban en Cuba o Filipinas volvieron después del desastre de 1898 en el que perdimos estas últimas posesiones de nuestro imperio colonial. En regiones como Cataluña, Cantabria, Galicia, Asturias... se notaron nuevas inversiones económicas pues algunos de los indianos -así se les llamaba a estos emigrantes- trajeron considerables capitales y fundaron bancos, fábricas de tabacos, navieras... Otros crearon fundaciones para ayudar a repatriados, enfermos, pobres... y escuelas y hospitales. En Almería apenas si hubo donaciones o inversiones por esta causa.

   Las tropas españolas repatriadas tras la pérdida de Cuba y Filipinas fueron prácticamente abandonadas a su suerte, no se atendió debidamente a los enfermos e inválidos ni se le reconocieron en muchos casos los ascensos por méritos de guerra. Sin embargo sí acapararon privilegios algunos generales, almirantes y políticos que habían orientado mal la guerra y las relaciones internacionales. También algunos soldados y muchos emigrantes se quedaron como trabajadores o colonos en Cuba y Filipinas.

   En estas circunstancias regresó a España enfermo Juan Hernández Carreño, un soldado que había ascendido casi siempre por méritos de guerra, en el vapor Mindoro navegando por el recién inaugurado Canal de Suez hasta desembarcar en Almería. Aquí espera encontrar tranquilidad y poder restablecerse de las heridas que aún no han cicatrizado, pero por poco tiempo, porque se reengancha en el ejército para entrar en la guerra de los cantonales. En su expediente del Archivo Militar se certifica: "... hallado... en la defensa y bombardeo de la plaza de Almería ocurridos los días 29 y 30 de julio del año 1873, por las fragatas insurrectas Almansa y Vitoria... por cuyo motivo y mérito le fue concedido el grado de Alférez...".

   
Se casó por lo civil  para demostrar su progresismo con una joven gergaleña de 20 años, María Cerrá Castilla, hecho que le perjudicó porque el ejército era de ideología conservadora, pero acabaría casándose por la iglesia católica ante la insistencia de su esposa. La Primera República le concedió la Medalla conmemorativa por la heróica defensa de Almería contra los cantonales.
   
   
Entró de nuevo en combate participando en la Guerra Carlista en Cataluña, Aragón y el Maestrazgo, ascendiendo a Teniente por méritos de guerra, fue herido de nuevo, y ganó más condecoraciones (Isabel la Católica, Placa de San Hermenegildo...). Ascendió a Capitán y Comandante, pasando un año en cada cuartel de León, Jaca, Logroño, Seo de Urgel, Vitoria, Burgos... acompañado de su esposa e hijos. Fue declarado "Benemérito de la Patria por la Campaña Civil...". Intentó volver a Filipinas para realizar su sueño de fundar Nueva Gérgal, pero fue destinado como jefe al Cuartel de Almería donde en sus jardines de esbeltas palmeras quiso evocar a su segunda patria, Filipinas, en la cual proyectó cambiar su sable por las herramientas de colonizador.

   Durante su estancia en Filipinas estuvo al borde de la muerte por las heridas y enfermedades tropicales que contrajo. Contaba que la mitad de sus compañeros habían muerto muy jóvenes por enfermedades como el beri-beri, vómitos negros, paludismo, tuberculosis..., ocasionadas por el clima tórrido y la deficiente alimentación que les daba la Intendencia. La mayoría de las bajas eran por enfermedad, casi la mitad de los soldados contraían una enfermedad mortal. Contaba las difíciles negociaciones para rescatar a los miles de españoles prisioneros y hambrientos, muchos heridos y enfermos, en los campos de concentración filipinos, pues el gobierno español no quería pagar los cinco millones de duros que pedían los tagalos por su rescate. Sus familiares formaron Asociaciones durante 1899 y 1900 y publicaron las listas de los presos de ultramar para presionar al gobierno. Refería que se le partía el corazón al ver a los soldados repatriados andrajosos y demacrados, internados en lazaretos, en cuarentena para no contagiar a los peninsulares y al salir no tenían medios para trasladarse desde los puertos a sus pueblos. Algunos mendigaban interpretando himnos con sus cornetas. Su recibimiento fue generalmente muy penoso, pues muchos los despreciaban.

   Viendo este anterior panorama Juan Hernández Carreño tuvo suerte, ya que murió como Jefe Militar en su tierra, aunque debido a su exiguo sueldo y gran honradez, no le pudo dejar a sus hijos ni dinero ni vivienda, pero les dejó estudios, muchas ganas de vivir e iniciativas, además de las numerosas condecoraciones ganadas heróicamente en Filipinas, Almería, Cataluña, El Maestrazgo... que cuando en una crisis económica llevaron al Monte de Piedad no pudieron ser empeñadas porque las medallas sólo estaban recubiertas de un barniz de oro o plata, resultando chatarra sin valor.

   Contaba su nieto Adolfo que en Gérgal le llamaban el General Chasquillas, pues aunque no alcanzó dicha graduación, era muy admirado en su pueblo por su heroísmo, por su humanidad y porque quiso fundar una nueva Gérgal en Filipinas.
      

   Datos sacados del Artículo "Consecuencias y reacciones en Almería ante la Crisis de 1898" de Juan José Hernández, bisnieto del personaje comentado, publicado en Internet en la siguiente dirección:

  http://www.dipalme.org/Servicios/Anexos/anexosiea.nsf/VAnexos/IEA-CFS-C22/$File/CFS-C22.pdf.




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José Montero y Vidal (1851-1936)

 

Gobernador Civil en varias provincias de Filipinas y Cuba

Escritor de muchos libros sobre las Islas Filipinas y otros temas (el comercio, el cólera, cuentos, novelas, poesías...)

En 1891, la Reina Regente María Cristina le concedió la Cruz de Oro de 3ª Clase de la Orden del Mérito Militar

Miembro de la Real Academia de la Historia

Redactor - Corresponsal en Francia de la revista "El Financiero"

 

 

    Su nombre completo es José Antonio Julián Montero y Vidal. Es junto a Sebastián Pérez García uno de los gergaleños más ilustres de los dos últimos siglos (XIX y XX). Hasta la publicación de este artículo los gergaleños y gergaleñas desconocíamos a este personaje singular. El que escribe estas líneas ha tenido la gran suerte de transmitir a través de esta página su biografía. La documentación me ha llegado de forma casual, pues resulta que un nieto suyo llamado José Volkmann Montero, que vive en Benidorm (Alicante), se puso en contacto por teléfono con el Ayuntamiento de Gérgal tratando de encontrar alguna información de su abuelo y posibles parientes en Gérgal para el árbol genealógico de su familia que está elaborando con su hijo Carlos Volkmann Lozano. Le atendió amablemente Amalia Martínez, así lo manifiesta en su carta, y ésta le dirigió a otra paisana nuestra, Gloria Martínez, probablemente porque su marido se apellida Vidal. Como resultado de esta conversación, José Volkmann Montero le envió en mayo de este año 2007 a Gloria una carta con abundante información documental, y ella a mediados de agosto de este mismo año, me comentó lo que había recibido por si yo podía ayudar a este señor. Le dije que haría lo que pudiera y me entregó la documentación pocos días después. Cuando la ojeé me llevé una sorpresa por lo interesante y completa que es. No sé si podremos ayudar a este señor en la búsqueda de pistas de su abuelo, pero gracias a esta información hemos tenido la suerte de recuperar para la historia de nuestro pueblo a este hijo suyo, que ha dejado el pabellón bien alto, alcanzando puestos de gran responsabilidad en la Administración Española en sus colonias de Filipinas y Cuba y escribiendo libros de mucho interés en su época, por lo que fue nombrado miembro de la Real Academia de La Historia.

    Según consta en su Partida de Bautismo, nació en Gérgal, el 28 de enero de 1851, en el Barrio de La Concepción y fue bautizado el 29 de enero de 1851. Sus padres se llamaban José Montero Salazar, natural de Turón, y María Dolores Vidal Delgado, natural de Gérgal. Sus abuelos paternos se llamaban Juan Montero, natural de Presidio, y Francisca Salazar, natural de Turón. Sus abuelos maternos se llamaban José Vidal Espinar, natural de Almería, y María Dolores Delgado, natural de Almería. Sus padrinos fueron José? (debiera decir Josefa) Vidal Delgado (debía ser su tía), soltera y Pedro Montero Vidal, sobrino de aquella (debía ser su hermano).

    Se fue joven a estudiar Jurisprudencia a Madrid, siendo después empleado del Ministerio de Fomento y Ultramar. En 1875 fue nombrado Gobernador Civil, cargo que desempeñó en varias provincias de Filipinas y Cuba. Escribió varias obras declaradas de utilidad pública para el Reino de España que veremos más adelante.

    Se casó en Murcia (fecha desconocida) con Carolina Marín-Baldo Burgueros, nacida en 1864 en Murcia. Este matrimonio tuvo cuatro hijos: Carlos, Josefina Catalina (nació en 1891 en Madrid, casó con Karl Volkmann Pieper en 1927 en Valencia y murió en 1967 en Madrid), María [nació en 1894 en Madrid, murió en 1972 en Mula (Murcia)] y Victoria (nació en 1895 en Madrid). Según una esquela mortuoria del periódico de Murcia, su esposa Carolina falleció en 1916. Otra nota del periódico de Murcia del 5 ó 6 de mayo de 1916 dice textualmente: "DEFUNCIÓN. Después de larga y penosa enfermedad ha dejado de existir en esta ciudad la distinguida señora doña Carolina Marín_Baldo, de Montero. / La noticia producirá verdadero sentimiento entre las numerosas amistades con que cuentan en ésta las distinguidas familias de Montero y Marín-Baldo, que con este triste motivo recibirá nuevas pruebas de afecto y consideración. / A su viudo el Excmo, señor don José Montero; hijos, entre ellos nuestro buen amigo el culto literato don Carlos; madre la respetable señora doña Victoria Burgueros; hermanos, hermanos políticos, sobrinos y demás familia, enviamos el testimonio de nuestro pésame más sentido". Su primera esposa Carolina Marín Baldo murió con 52 años y José Montero Vidal tenía 65 años.

     Su hija Josefina Catalina Montero Marín-Baldo se casó en 1927 con Karl Volkmann Pieper, nacido en 1896 en Riga, hijo de Eugen Volkmann e Ida Pieper. En 1930, nació su hijo José Volkmann Montero, que, como hemos visto anteriormente, ha sido el nieto que nos ha facilitado la información de su abuelo hasta su vida en París, a raíz de su segundo casamiento.

     Como acabamos de decir, volvió a contraer matrimonio en 1917, a los 9 meses y 13 días del fallecimiento de su esposa. Su segunda esposa nació en 1875 en GLASGOW y era hija de un consul francés en esta ciudad. Se llevaban 24 años de diferencia: él tenía 66 años y ella 42 años. Vivieron en París y tuvieron un hijo llamado José de Montero Nettement. Este dato y su posterior vida en París hasta su muerte se ha completado gracias a la información facilitada por su hijo Carlos de Montero Molina, es decir, el nieto de José Montero Vidal por descendencia de su segunda esposa Carolina Mary Catherine Blanche Margaret Nettement, pues anteriormente le habíamos perdido la pista en París. Sabíamos que de su segundo matrimonio había tenido un hijo, pero desconocíamos su nombre. Y ha sido Carlos de Montero Molina, que ha vivido gran parte de su vida en París y desde hace tres años vive en Madrid con nacionalidad española, el que al encontrar en internet la biografía de su abuelo en esta página web, se ha dirigido a un servidor para ofrecerme gentilmente la información que faltaba a partir de su vida en París y de otros temas.

 

Carlos de Montero Molina, nieto de José Montero y Vidal

     Su Hoja de Servicios, cuando tenía 38 años, comienza  el 29 de Febrero de 1868 y termina el 1 de Julio de 1884. En ella se describen los primeros 16 años, 1 mes y 29 días de sus destinos:
    - Aforador de Tabacos de las Colecciones de Filipinas (Toma de Posesión: 20 de Marzo de 1868 - sueldo: 1800 ptas).
    - Oficial 4º de Administración, Contador del Tribunal de Cuentas de Filipinas, por Real Orden (Toma de posesión: 6 Setiembre de 1871 - sueldo: 5000 ptas).
    - Oficial 4º de la Administración Central de Impuestos de idem, por Real Orden (Toma de Posesión: 11 de Enero de 1872 - sueldo: 6000 ptas).
    - Oficial 3º de la Administración de Rentas Estancadas de Filipinas, por R. O., Oficial 3º Administrador de Correos de Cebú (Filipinas) por Orden del Gobierno de la República (Toma de posesión: 17 de Abril de 1873 - sueldo: 7000 ptas).
    - Oficial 3º Administrador de Hacienda pública de Ilocos (Filipinas), por Orden del Gobierno de la República (Toma de Posesión: 8 de Agosto de 1873 - sueldo: 7000 ptas).
    - Oficial 2º Administrador de Hacienda pública de Ilocos, en virtud de la Organización dada a las Administraciones de Hacienda por Decreto del Presidente del Poder Ejecutivo (Toma de Posesión: 15 de Octubre de 1873 - Sueldo: 7000 ptas).
    - De 25 de Diciembre de 1874, para cuyo puesto fue nombrado por el Gobierno Civil en Decreto de 27 de Abril de dicho año y por S.M. en Real Orden (Toma de posesión: 17 de Mayo de 1875 - Sueldo 7500 ptas).
    - Oficial 1º, Vista segundo de la Aduana de Manila por Real Orden (Toma de posesión: 9 de Enero de 1877 - Sueldo 8500 ptas).
    - Oficial 1º Administrador de la Aduana de Cebú (Filipinas) en virtud de permuta aprobada por el Gobierno gral de las islas en Decreto de 17 de Abril de 1877 y nombramiento en propiedad por Real Orden (Toma de posesión: 13 de Mayo de 1877 - Sueldo 8500 ptas).
    - Cesante del anterior destino por R.O. (Fecha del cese: 31 de Diciembre de 1877).
    - Oficial 1º de la Dirección de Admón. Civil de Filipinas por Decreto del Gobierno gral (Toma de posesión: 16 de Febrero de 1878 - Sueldo 8800 ptas).
    - Renunció al anterior destino en 4 de Marzo de 1879 por motivos de salud.
    - Auxiliar de la clase de 3os del Ministerio de Fomento por Real Orden (Toma de posesión: 2 de Marzo de 1882 - Sueldo 3500 ptas).
    - Auxiliar de la clase de 2os del Ministerio de Fomento por Real Orden (Toma de posesión: 18 de Febrero de 1883 - Sueldo 4000 ptas).
    - Auxiliar de la clase de 1os del mismo Ministerio por Real Orden (Toma de posesión: 1o de Julio de 1884 - Sueldo 5000 ptas).

    De un documento titulado "Servicios especiales en la Carrera" copiamos:
    "Desde el 7 de Marzo al 7 de Junio de 1875 desempeñó en Filipinas los cargos de Alcalde Mayor, Gobernador Civil, Juez de Primera Instancia, Colector de tabacos, Subdelegado de la Administración local y Comandancia de Guerra de Ilocos-Sur. Realizando en dicha época las elecciones de Gobernadorcillos, Jueces, Ministro de Justicia, Quintas, Pago del Tabaco xíxí en toda la provincia.
   Por decreto de la Intendencia General de Manila de 5 de Mayo de 1874 se le dieron las gracias por medio de la "Gaceta de Manila" con motivo de sus buenos servicios y de la realización de los cuantiosos rezagos que existían en las contribuciones é impuestos de las provincias de Ilocos Sur é Ilocos Norte, siendo Jefe económico de las mismas.
   También se le dieron las gracias por la Administración Central de Aduanas siendo Administrador de la de Cebú.
    Por Real Orden de 21 de Julio de 1884 fué nombrado para desempeñar el Negociado de Comercio del Ministerio de Fomento, durante la ausencia del Jefe."

    En un legajo que se refiere a José Montero Vidal dice:
    "Don Segundo González Luna, Jefe de Administración de Primera Clase en comisión y Secretario General del Tribunal de Cuentas del Reino:
    Certifico:  Que Don José Montero Vidal, nombrado por Real Orden de veintinueve de Julio último, Jefe del Negociado de Primera Clase, Contador de la de Primeros de este Tribunal con destino a la Sala especial de Filipinas y posesiones españolas del Golfo de Guinea, tomó posesión de dicho empleo el día treinta y uno del mismo mes. Y para que conste y obre los efectos oportunos en el Ministerio de Fomento, donde el interesado servía destino de la clase inferior inmediata, expido la presente visada por el Señor Presidente accidental en Madrid a siete de Agosto de mil ochocientos noventa."

    En un documento escrito a mano por José Montero Vidal solicitando la concesión de la Medalla de la Cruz de Oro de 3ª Clase de la Orden del Mérito Militar libre de gastos dice:
    "Excmo. Señor Ministro de la Guerra:
    Don José Montero y Vidal, académico correspondiente de la Real Academia de la Historia, Jefe de Administración de segunda clase y Gobernador Civil de la provincia de Bulacán (Filipinas), a Vd. con la debida consideración tiene el honor de exponer: Que es Autor, entre otras obras, de las tituladas "El Archipiélago filipino y las Islas Marianas, Carolinas y Palaos", "Historia general de Filipinas desde el descubrimiento de dichas islas hasta nuestros días" é "Historia de la Piratería Malayo Mahometana en Mindanao, Joló y Borneo", las dos primeras premiadas con Medalla de Oro en la Exposición general de 1887, y todas tres favorablemente informadas por la Real Academia de la Historia. Dichas obras debido, sin duda, á qué en ellas se describe la organización del Ejército de Filipinas, y se narran y analizan los hechos de armas que han enaltecido su nombre desde la incorporación á España de aquellas islas, fueron calificadas "de reconocida utilidad para el Ejército" por Real Orden de 12 de Enero de 1888, expedida por el Ministerio del digno cargo de Vd. de acuerdo con el dictamen de la Junta Superior Consultiva de Guerra.
    Instituida la Orden del Mérito Militar no sólo para premiar servicios de guerra sino también servicios especiales, y determinándose en el artº. 17 del Reglamento de dicha Orden, de 30 de Diciembre de 1889, que las cruces destinadas para premiar servicios especiales se aplicarán para recompensar a los Autores de Obras, Memoria, Lª.? relacionadas con la milicia y en general cuanto sea de reconocida utilidad para el Ejército, cree el exponente que está dentro de las condiciones de dicho artículo, y que con arreglo á su categoría puede aspirar á la Placa de tercera clase de dicha Orden, con arreglo a la que se expresa en la última parte del artº. 4º de dicho Reglamento y á la clasificación que establece el artº. 2º. del mismo.
    A mayor abundamiento el que suscribe, en su larga carrera administrativa, ha prestado otros servicios al ramo de guerra en su calidad de Alcalde Mayor interino y Comandante á Guerra de la provincia de Ilocos Sur, (Filipinas) que entiende le hacen acreedor á que dicha condecoración le sea otorgada con el carácter de libre de gastos.
    Por todo lo expuesto A Vd. ruega se digne proponer a S.M. la concesión en favor del exponente de la Placa de tercera clase de la Orden del Mérito Militar de la designada para premiar servicios especiales, libre de gastos. Es gracia que espera alcanzar de V.E. cuya vida ruega a Dios guarde por muchos años. Madrid 22 de Marzo de 1891. /Excmo. Señor/ José Montero Vidal".

    En un documento escrito y firmado por José Montero Vidal dice:
    "La concesión de la Medalla de oro con que fueron premiadas las obras del que suscribe, se consigna en La Gaceta de Madrid del 14 de Noviembre de 1887 - Los informes de la Academia de la Historia se publicaron en los Boletines de la Academia de la Historia de Junio y Octubre de 1887. José Montero Vidal"

    En 1887 se le concedió a José Montero Vidal la Cruz Blanca de 3ª clase del Mérito Militar. En 1891 la Reina Regente María Cristina de Habsburgo Lorena, segunda esposa de Alfonso XII, asumió la regencia hasta la mayoría de edad de su hijo Alfonso XIII (nacido en 1886), le concedió el 8 de Mayo de 1891 la Cruz de Oro de 3ª clase de la Orden del Mérito Militar, libre de gastos. En 1898 España perdió la soberanía de Filipinas y Cuba.

    La concesión de la Cruz Blanca de 3ª clase del Mérito Militar está reflejada en el siguiente documento:
    "Ministerio de la Guerra / 1ª Sección 43 = M = 9 / Recompensas / 1891 (Núm. 1224) / D. José Montero Vidal Jefe de Adminstración de 2ª  clase y Gobernador Civil de la provincia de Balacán (Filipinas) / Concesión de la Cruz Blanca de 3ª  clase del Mérito MIlitar."

    Hay un documento del Gobernador Militar de la Provincia de Santa Clara que se dirige a José Montero Vidal como sigue:
    "GOBIERNO CIVIL de la Provincia de Santa Clara / Personal / Excmo. Sr. / Nombrado por Real Decreto de 27 de Febrero último, Gobernador Civil de esta Provincia, he tomado posesión de dicho cargo y sus anexos en el día de hoy. / Y al tener el honor de comunicarlo á V.E. me complazco en ofrecerle, mi cooperación en cuanto se relacione con el servicio y mi consideración personal más distinguida. / Dios guarde á V.E. muchos años. -Santa Clara, Marzo 30 de 1896. / 1º Abril 1/96 / Contéstese / Al I.S. Gobernador Civil de esta provincia José Montero Vidal / Abril 2/96. / Iltmo. Señor = Por su atento escrito fecha 30 del actual me he enterado de haberse hecho cargo del Gobierno Civil de esta provincia para que ha sido nombrado por R.O. del 27 de Febrero último. / Al tener el honor de decirle reciba Cuba la satisfacción de ofrecerle mi cooperación en cuanto se refiera al  buen servicio a la vez que mi más distinguida consideración personal. / El Sr. Gobdor. Militar de esta Plaza."

    El 27 de febrero de 1891 fue nombrado por la Reina Regente, María Cristina de Habsburgo-Lorena, Gobernador Civil de Bulacán en las Islas Filipinas.

 

A la izquierda, nombramiento de Gobernador de Filipinas de José Montero y Vidal

A la derecha, toma de posesión en Manila ante distintas autoridades

 

    Como ya hemos comentado, se unió en segundas nupcias el 14 de febrero de 1917, en Biarritz, con Mary Catherine Blanche Margaret Nettement, hija de un cónsul francés en Glasgow (Escocia).

 

 

Libreta de Familia con el acta de su segundo matrimonio y donde también podemos ver la fecha de  defunción de ambos cónyuges: 27/2/1936 y 23/1/1957 respectivamente

 

         

Fotografías de José Montero y Vidal y Mary Catherine Blanche Margaret Nettement Tewkesbury

Postal dedicada a su esposa el  25 de diciembre de 1917 en la que dice:

"A mi muy querida "Marie" con todo el cariño de
de un viejo corazón eternamente dedicado a la mejor de las amigas"

 

    De este matrimonio tuvo un hijo llamado José de Montero Nettement que tuvo nacionalidad española hasta 1953, que optó por la nacionalidad francesa.

 

José de Montero Nettement, hijo de José Montero y Vidal: de pequeño, en su colegio de París (marcado con una X)

 Fue monaguillo durante su periodo escolar y servia en las misas de la Iglesia de St Philippe du Roule ( San Felipe del Roule )

A la derecha su pasaporte español en 1947

   

    En esta segunda etapa de su vida, José Montero y Vidal vivió en París, en 95, Rue La Boetie, 8, en el mejor barrio de París, ya que por uno de sus lados da a la Avda de los Campos Elíseos y al Arco del Triunfo. Allí fue Redactor-Corresponsal en Francia de la Revista semanal "El Financiero" con sede en el Paseo de Rosales, nº 62 de Madrid.

 

Carné de José Montero y Vidal de Redactor-Corresponsal en Francia de la Revista "El Financiero"

 

    En enero de 1873 fue invitado al funeral  de Carlos Luis Napoleón Bonaparte (sobrino de Napoleón I) que fue Presidente de la Segunda Republica Francesa en 1848 y luego, en 1852, fue Emperador de los franceses bajo el nombre de NAPOLEÓN III. En la tarjeta dice en latín : " QUE DESCANSE EN PAZ " luego en inglés menciona bajo su nombre completo: (EX-EMPERADOR DE LOS FRANCESES). Nacido en el Palacio de las Tuileries el 20 de Abril de 1808. Fallecido en CHISLEHURST (que se encuentra al sur de LONDRES) el Jueves, 9 de Enero, de 1873. En sus 65 Años. Londres.
    Falleció cerca de Londres en Chislehurst porque tuvo que exiliarse en 1870. Como José Montero y Vidal iba a menudo a Londres porque su esposa tenia familia inglesa en Londres, probablemente, dada esta circunstancia, le invitaron a este funeral.

 

 

A la izquierda invitación al funeral de Carlos Luis Napoleón Bonaparte

A la derecha tarjeta de presentación de José de Montero Vidal con su escudo nobiliario

 

    José Montero y Vidal tenía escudo nobiliario como se puede ver en la tarjeta de presentación anterior con el título de Marqués de Borja.

 

    En la Enciclopedia Universal Ilustrada "Espasa Calpe". Tomo 36, pág. 589 está José Montero Vidal con la primera fotografía de esta biografía con el texto siguiente: MONTERO VIDAL (JOSÉ). Biog. Escritor español del último tercio del siglo XIX que se especializó en los asuntos referentes a las islas Filipinas, debiéndosele las siguientes obras: Cuentos filipinos (Madrid, 1876), Historia general de Filipinas desde el descubrimiento de dichas islas hasta nuestros días (Madrid, 1877), Historia de la piratería malayo-mahometana en Mindanao, Joló y Borneo, trabajo muy interesante y completo que comprende desde el descubrimiento de dichas islas hasta la fecha de publicación de la obra (Madrid, 1888).

    Su nieto José Volkmann Montero, por línea descendente de su abuela Carolina Marín-Baldo Burgueros,  ha sido quien ha recopilado y facilitado la documentación, que llega hasta el 14 de febrero de 1917 cuando contrae segundas nupcias con Mary Catherine Blanche Margaret Nettement en Biarritz (Francia), porque a partir de esta fecha pierde su pista y no sabe más de él, ni siquiera la fecha de su fallecimiento. En su búsqueda de pistas hay una posible conexión con el Cortijo Montero de Gérgal, que le sugirió en su visita a Gérgal, el 17 de agosto de 1972, el cura párroco D. Ángel Bervel Cortés, después de hacerle una Partida de Bautismo de su abuelo, que le señaló por donde quedaba dicho cortijo. Si alguna persona que lea estas líneas cree saber algo de esta probable conexión o de otra vía con nuestro personaje, se le agradecería se pusiese en contacto con el correo de esta página, con el Foro de la misma, o con el Ayuntamiento de Gérgal.

    Su nieto Carlos de Montero Molina,  por línea descendente de su abuela Mary Catherine Blanche Margaret Nettement, ha sido quien, a raíz de ver la biografía de su abuelo en esta página web, se ha puesto en contacto con quien escribe estas líneas para facilitarme gentilmente la información que faltaba desde el segundo casamiento de su abuelo y su posterior vida en París hasta su muerte. Así que el llamamiento del párrafo anterior para encontrar la conexión que faltaba ha tenido éxito.

    Obras que ha escrito José Montero Vidal:

    - "Cuentos Filipinos". 1ª Edición, 1876, Madrid. 2ª Edición, 1883, Madrid. 321 páginas.

    - "La Bolsa, el Comercio y las Sociedades Mercantiles". Madrid, 1882 a 1884. 5 Ediciones. Tomo XV - 262 páginas.

     - "El cólera en 1885". Madrid, 1885. 2 Ediciones. 144 páginas.

     - "El Archipiélago Filipino y las Islas Marianas, Carolinas y Palaos. Su historia geográfica y estadística". Madrid, 1886. 2 Ediciones. Tomo  XV - 512 páginas, 2      mapas - 21 cm. 8º m.

     - "Historia General de Filipinas desde el descubrimiento de dichas islas hasta nuestros días". 1887, 2 Ediciones. Tomo I al XVI. 606 páginas en 4º.

     - "Historia de la Piratería en Mindanao, Jolo y Borneo". 1888, 4 Ediciones.

     - "Obras: Novelas cortas, Monografías, Artículos literarios, Poesías, Retrato del autor". 1889.

     - "Novelas cortas, Monografías, Artículos literarios, Poesías: Volumen 1. 1889.

     - "Obras". 1890.

     -  "Historia de la Piratería Malayo-Mahometana en Mindanao. 1923. Nueva Edición en 2010.

     -  "Mahoma, su vida, el Corán: Volumen 1 y 2. 1926.

 

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Sebastián Pérez García (1853-1900)


Diputado en Cortes, Senador del Reino y Jefe del Partido Liberal de Almería en la España de finales del S. XIX

Tiene su nombre en la principal calle de Gérgal, anteriormente llamada Calle Real, para perpetuar su memoria en las generaciones venideras

Hijo Predilecto de la Villa

 


    Sebastián Pérez García, es probablemente, uno de los gergaleños más ilustres de los últimos dos siglos (XIX y XX). Para algunos gergaleños es un personaje desconocido, para otros es el nombre de la calle principal del pueblo también conocida como Calle Llana y para otros pocos es un personaje digno de evocar por lo que representó en su época para nuestro pueblo y para la provincia de Almería desde los cargos políticos que ostentó. En esta biografía vamos a intentar aproximarnos sucintamente, pues no disponemos de mucha información, a su persona y al personaje político que fue en la España de finales del siglo XIX y en los albores del siglo XX -murió el 4 de diciembre de 1900- con la finalidad de preservar su memoria difundiendo lo que se sabe de él y a la misma vez hacerle un homenaje reconociéndole su contribución, desde los cargos políticos que desempeñó, para con la provincia de Almería y en particular con su pueblo, Gérgal, como veremos más adelante. 

    De su hoja de inscripción de nacimiento según el Libro de Bautismos de la Parroquia de Ntra. Sra. Del Carmen de Gérgal, tomo 30, folio 138 vto., nº 325, extraemos:

    Sebastián Pérez García, nació en Gérgal el día 15 de enero de 1853, bautizado el 17 de enero del mismo año.- nació a las 7 de la mañana, en el Barrio de San Sebastián.-

    Hijo legítimo de Luis Pérez Cuadra, sastre, y de María García Martínez.-

    Abuelos paternos:  Lorenzo Pérez Espinar, sastre, y Ginesa Cuadra.-

    Abuelos maternos: José García Palazón y María Martínez Pérez, todos naturales y vecinos de Gérgal.-

    Su comadre fue: Mercedes Rubio Martínez.

    Hermanos: María Mercedes (nació en 1851), Jovita María (nació en 1856), María del Carmen (nació en 1859), Pío Abdón (nació en 1862) y José (falleció en Madrid el 12 de enero de 1905, casado con Salustiana Herrero Díaz, que falleció en 1918; tuvieron un hijo, Emilio Pérez Herrero, que falleció en 1907).

   Se conocen datos de su biografía  que en algunos aspectos no coinciden, ello debe ser debido a la falta de documentos oficiales de la época para corroborarlos, pues por desgracia se destruyeron los archivos municipales del Ayuntamiento de Gérgal en los años cincuenta del pasado siglo, vendiéndolos al peso como papel usado por el entonces Secretario del Ayuntamiento. Circulan dos versiones de sus primeros años que difieren superficialmente como vamos a ver a continuación.

   Por la primera sabemos que su oficio era el de Peón-Cartero, hoy Cartero Rural, llevando la correspondencia andando desde Gérgal a Olula de Castro y a la inversa. Tenía fama de poseer un don de palabra especial, era un gran orador, con pocas palabras dejaba a los presentes maravillados y este gancho especial para atraer a las masas le auguraba una gran carrera política en cuanto se lo propusiera. Su fama llegó a Almería y el abogado y Diputado del Partido Liberal por Almería en el Congreso D. Emilio Pérez Ibáñez se interesó por conocerlo y aprovechó una visita a Gérgal para entrevistarse con él y se fue impresionado, calificándolo como un brillante sin pulir. Poco después lo llamó a la capital para convencerlo de que le esperaba un porvenir brillante si seguía sus consejos y su tutela. Sebastián Pérez accedió y D. Emilio Pérez Ibáñez le costeó los estudios y la alimentación hasta que se licenció en Derecho. Seguidamente, a la primera oportunidad que se convocaron elecciones al Congreso de Diputados se presentó por el Partido Liberal de Almería, obteniendo escaño y entrando por la puerta grande en la política. Pronto adquirió fama de ameno contertulio entre los liberales madrileños y no dejaba de contar sus años de Peon-Cartero y todas las fatigas que había pasado. Soñaba con aquel camino seco y polvoriento tantas veces pateado, recordándolo con cariño, pues según decía, lo acortaba leyendo y haciendo poesías, arte en el que era un gran maestro.

   Por la segunda sabemos que su padre era sastre de profesión como su abuelo y que murió joven, cuando él era pequeño. Por ello, se fue a vivir a Portocarrero, anejo de Gérgal, y tuvo que realizar trabajos diferentes para sobrevivir, como cuidar los cerdos que su madre tenía. Desde muy pequeño, su madre había detectado en él unas cualidades especiales y se las comentó a su pariente D. Antonio Membrives Pérez, Administrador de Correos de Gérgal. Éste se prendó del niño cuando lo conoció y decidió ponerlo en un colegio para darle educación corriendo él con los gastos. A la primera oportunidad se presentó a las oposiciones de Cartero, obteniendo el número 1, siendo destinado a Madrid, donde se trasladó acompañado de su madre. Allí, con su juventud y talento, supo adaptarse a la nueva vida y darse cuenta que sus miras eran más altas. Se relacionó en el ambiente político de la época y fue formándose en esta nueva faceta.

   Como vemos, las dos versiones, aunque diferentes en muchos detalles de su vida, coinciden en lo esencial, en que Sebastián Pérez se forjó desde la nada para llegar ser uno de los políticos más brillantes de su época. Según Dña. Isabel Garrido Goy, Secretaria de Administración Local de Gérgal, su suegro D. Donato Gómez Fernández, catedrático de Derecho Mercantil, le contó que Sebastián Pérez fue propuesto para una cartera ministerial, es decir, para ministro, pero debido a un cáncer de garganta que padecía tuvo que renunciar. Aquí aparece también otra causa de su muerte distinta a la que se cuenta en su partida de defunción, que dice que murió de tuberculosis como veremos más adelante. Creo recordar, que en una conversación que tuve sobre el personaje con nuestro querido paisano Juan Martínez Rayo, q.e.p.d., me dijo que la versión segunda que comienza por su niñez, fue en parte ideada y fantaseada por un antiguo Alcalde de Gérgal, allá por los años sesenta, llamado D. Francisco Parra Membrive.

   Con 28 años ya era Diputado por el Partido Liberal liderado por Sagasta. Ganó en sucesivas elecciones, repitiendo en el cargo durante ocho legislaturas, desde 1881. A los 38 años, en 1891, fue nombrado Senador del Reino por Almería. También fue nombrado jefe del Partido Liberal de Almería. Conviene recordar para situar al personaje, que en la España del último cuarto del siglo XIX, el sistema político existente era la Restauración, que había vuelto a instaurar la Monarquía borbónica en la persona del heredero de la Reina Isabel II, Alfonso XII, con el pronunciamiento del General Martínez Campos en 1874. Si recapitulamos un poco, recordamos que la Reina Isabel II había huído de España con la Revolución de 1868 llamada la Gloriosa, que dio lugar al Sexenio Revolucionario (1868-1874). Tras su fracaso de querer imponer un gobierno revolucionario instauró una monarquía constitucional, para lo que trajo a España a Amadeo de Saboya, italiano, reinó como Amadeo I de España desde 1870 a 1873, y tras tres años muy difíciles abdicó. Después se instauró la Iª República en 1873 que no sobrevivió ni un año. En estas circunstancias, el político malagueño Antonio Cánovas del Castillo ideó como solución el sistema político de la Restauración borbónica basado en la alternancia pacífica en el poder de los dos grandes partidos existentes, los conservadores liderados por el propio Cánovas y los liberales liderados por Práxedes Mateo Sagasta. Así en unas elecciones ganaba un partido y en las siguientes le tocaba al otro. Este sistema funcionó bien al principio, pero a la larga dará lugar a la corrupción política y al caciquismo. A principios del siglo XX empezaron a dividirse en facciones ambos partidos que se quedaron sin sus dos líderes. Cánovas fue asesinado por un anarquista italiano en 1897 y Sagasta murió en 1903. Cuando muere Sebastián Pérez en 1900 gobernaba España la Reina Regente María Cristina de Habsburgo-Lorena que había tomado el poder a la muerte de su esposo, Alfonso XII, en 1886, hasta la mayoría de edad de su hijo Alfonso XIII -nacido seis meses después de la muerte de su padre- que se produciría en 1902 con 16 años. 

   De su biografía poco más se sabe. Hay muchas reseñas a Sebastián Pérez en los periódicos de la época, en "La Crónica Meridional" de Almería todo son alabanzas a su persona de distintas personalidades en los días siguientes a su fallecimiento, he aquí unos ejemplos: "Su pasión y sentimiento era el bien de Almería y su prosperidad, amigo más que jefe y hermano más que amigo. La materia ha desaparecido pero Sebastián Pérez no ha muerto. José Mª Muñoz". "Si todos cumpliéramos como tú, este mundo sería un Paraíso Terrenal y no un valle de lágrimas. Enrique Salmerón". Pero este material de las hemerotecas facilita poco su semblanza porque no se encuentra la más somera reseña bibliográfica del personaje. Todo son actos, logros y reseñas a su labor como político en la época en que vivió. Los periódicos de aquella época trataban la información de forma diferente a los actuales y no se preocupaban de la biografía de los personajes famosos sino de sus actos.

   Fue un personaje muy influyente para el desarrollo de Almería y su provincia a finales del siglo XIX, pues desde sus cargos de Diputado y Senador en Madrid consiguió sacar adelante proyectos trascendentales como el Ensanche de Almería, el Desagüe de Sierra Almagrera y las obras de mejora del puerto de Almería. Por Gérgal y su comarca luchó para obtener mejores infraestructuras, a él se debe en gran parte el trazado definitivo de la línea del ferrocarril Linares-Almería. En principio no estaba proyectada para que pasase por el valle del Andarax, y por la comarca minera de Gérgal -estaba proyectado que pasara por Alboloduy-, pero gracias a la intervención de Sebastián Pérez se modificó el trazado del tramo de Huéneja a Almería y se aprobó el 31-12 1893 que pasase por Gérgal y otros pueblos que no estaba previsto. Él luchó porque pasase por Gérgal pueblo (Cruz de Mayo) y así de paso beneficiar a Olula de Castro por la que sentía gran atracción de sus tiempos de cartero, pero este proyecto suscitó una gran polémica dentro de su propio partido  y tuvo que ceder a que la Estación de Gérgal quedara a 4'5 km. del pueblo. La Compañía francesa Fives-Lille contratada por la Compañía de los Caminos de Hierro del Sur de España realizó el trazado definitivo, pensando en los intereses privados de las compañías mineras de la zona. Las obras del tramo Almería- Benahadux comenzaron en 1890 y en 1895 se inauguró la estación de Almería y el tramo Almería-Guadix. Igualmente intervino en el proyecto del ramal de ferrocarril Gérgal-Gérgal pueblo, llamado también Cruz de Mayo, de 4'5 km. para transportar el mineral de hierro que producían las minas de Gérgal. El proyecto se firmó el 30 de septiembre de 1899 y se inauguró en 1900, poco antes de su muerte. Sacó adelante el proyecto de construcción del Puente que en su día unió el Barrio de Pilanos con el pueblo de Gérgal, todo un hito de su tiempo, pues hasta entonces el Camino de Almería pasaba por la Rambla con los problemas que acarreaba. Su ingeniero fue José Molero Levenfeld, cuyo nombre lleva la Avenida que lo atraviesa, su construcción duró varios años y terminó ya comenzado el siglo XX.

   Falleció en Madrid el día 4 de diciembre de 1900, a los 47 años, en la plenitud de su vida. En el acta oficial de defunción nº 1722, tomo 103-3, folio 335 V, dice que murió "a consecuencia de una tuberculosis generalizada", enfermedad mortal en aquella época y posteriores. Vivía en la Calle Serrano, nº 7 y desde aquí partió su entierro presidido por Don José Canalejas, Jefe del Partido Liberal, Presidente del Consejo de Ministros en 1911 y asesinado por un anarquista en 1912. Fue un acontecimiento sonado, una manifestación popular de duelo que tuvo gran repercusión a nivel nacional y provincial en Almería, donde se le hicieron muchos homenajes. Todos los periódicos hablaban de su muerte con esquelas mortuorias y con dedicatorias de pésame de numerosas personalidades.

   El Ayuntamiento de Almería adoptó el acuerdo de poner su nombre a la hasta entonces Calle Álava que va desde el Paseo de Almería hasta la Plaza Flores como consta en el acta municipal de 10 de diciembre de 1900 que dice que se tomó la decisión "... por unanimidad, para perpetuo recuerdo, ya que su óbito significaba una gran pérdida para esta provincia, a la que tanto amó y trabajó con mucha asiduidad..." y más adelante dice que había habido "... en aquellos días pruebas de duelo general en todas las clases sociales y hombres de todos los partidos, como obligado tributo de gratitud a quien tanto servicio prestó a toda la provincia...".

   
En Gérgal, su pueblo natal, fue muy sentida su muerte. El Ayuntamiento celebró un pleno para mostrar su pesar el 8 de diciembre de 1900 y así en el acta de dicho pleno dice "... haciendo constar el sentimiento y honda pena por el fallecimiento de Don Sebastián Pérez García, hijo predilecto de esta villa y su constante y decidido bienhechor... acordando que se celebren Misas en sufragio de su alma; que la calle principal del pueblo se denomine de Sebastián Pérez... para perpetuar su memoria en las generaciones venideras, ya que la presente no olvidará nunca a quien desde humildísima posición supo por su talento prodigioso, su extraordinaria laboriosidad... elevarse a una altura social y política envidiable.

   
Hay que decir que estos homenajes a su memoria han quedado casi borrados. Sólo en el pueblo de Gérgal se mantiene su nombre en la calle que se le dio a su muerte, porque por lo demás no queda casi nada. En Almería capital se le retiró su nombre a la calle que se le dio con la llegada de la IIª República en 1931 para ponerle el de Concepción Arenal, ilustre escritora. Con el franquismo se le volvió a cambiar de nombre y se le puso el del General Rada. Con la transición y la vuelta a la democracia, en 1979, se quisieron restablecer los nombres de las calles que habían sido eliminados en el régimen anterior por motivos políticos y se le llamó de nuevo Concepción Arenal, con lo que se reparó el agravio hecho a esta escritora, pero no se reparó el de Sebastián Pérez ni se respetó el acuerdo plenario en que se le dio su nombre a dicha calle.

   Se han levantado voces pidiendo justicia para que se repare su memoria, han sido principalmente dos gergaleños, Juan Martínez Rayo q.e.p.d. y Aureliano González Urrutia que con sus escritos en el diario "La Voz de Almería" han pretendido que las autoridades pertinentes de los Ayuntamientos de Almería y Gérgal reparen este olvido al que se le ha sometido, pero hasta ahora nada se ha hecho. Igualmente Ginés Alcaraz Garrido ha publicado una semblanza de Sebastián Pérez en el "Boletín de la Hermandad de la Virgen del Mar de Almería en Madrid" con fecha diciembre de 1999, de la que he sacado las principales notas de esta biografía, en la que reivindica también reparar su memoria y que se le dé un homenaje con motivo de su centenario. Este señor ha visitado la tumba en la que se encuentra Sebastián Pérez en Madrid, también la ha visitado Juan Martínez Rayo como me contó hace tres años, y los dos han expresado su preocupación por el lamentable estado en que se encontraba, y digo encontraba, porque es probable que ya sea demasiado tarde y el nicho se haya derrumbado del todo. Está en el antiguo cementerio La Sacramental de San Lorenzo y San José, en la Calle La Verdad, muy cerca de la Avenida General Ricardos. El nicho es el 1121 (patio bajo portería) y en la lápida, cubierta de polvo por el abandono de los años, se puede leer todavía: "El Excmo. Sr. D. Sebastián Pérez García, Senador del Reino, falleció el 4 de diciembre de 1900, a los 47 años de edad. D.E.P. Sus desconsolados madre y hermano". Ginés Pérez García, en su artículo, dice: "La sepultura y su zona están en situación deplorable, amenazando desplomarse, lo que desde aquí advertimos a personas interesadas, especialmente a las autoridades de Almería y de Gérgal, porque no parece justo que quien tanto hizo por "su Almería del alma" reciba este pago de olvido, de polvo y de desprecio".

   A su muerte fue nombrado jefe del Partido Liberal de Almería su hermano Pío Abdón que estaba casado con Pilar Eraso Santa Pau. Sus herederos fueron su madre, su hermano y sus sobrinos, que parece ser que sí tuvo. Si algún descendiente de Sebastián Pérez leyera estas líneas se le agradecería toda la información que al respecto nos diese.

   En reconocimiento a los esfuerzos realizados por nuestro querido paisano Juan Martínez Rayo, q.e.p.d., en pro de la reparación de la memoria del ilustre Sebastián Pérez, hay que decir que además de reivindicar su nombre para una calle de Almería, propuso que se le diera un homenaje con motivo del centenario de su muerte (año 2000) trasladando sus restos de Madrid al Panteón de Almerienses Ilustres de Almería o a Gérgal, en un mausoleo que el Ayuntamiento le construyera al efecto. Desgraciadamente no se hizo nada y para la mayoría de los gergaleños su nombre sólo les recuerda el de la Calle Llana con que también se le conoce popularmente. Seguiremos esperando para que llegue ese día en que Gérgal y Almería le hagan el homenaje que se merece.

P.D. Con fecha 4 de junio de 2011, el Ayuntamiento de Gérgal trasladó los restos mortales de Sebastián Pérez García al cementerio de Gérgal, donde le ha construido un mausoleo. Se le hizo una misa. Fue acompañado por la Banda de Música de Gérgal y asistieron autoridades religiosas, provinciales y locales y muchos/as gergaleños/as que quisieron estar en este homenaje.
 

   Fuentes documentales:                
   - Artículo publicado en el Boletín de la Hermandad de la Virgen del Mar de Almería en Madrid en diciembre de 1999 por Ginés Alcaraz Garrido:  "Galería de Almerienses Ilustres: Sebastián Pérez García".
   -  Documentos cedidos por Juan Martínez Rayo: fotocopias de periódicos de la época, Certificado de Bautismo, toma de posesión en el Senado y artículo de La Voz de Almería solicitando el nombre de una calle para Sebastián Pérez.
   -  Artículo publicado en el Programa de las Fiestas de Moros y Cristianos en honor a San Sebastián , año 2003, titulado "A Sebastián Pérez en su onomástica".
   -  Artículo de Aureliano González Urrutia en La Voz de Almería en defensa de la memoria de Sebastián Pérez.

 

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Victoriano Lucas (1870-1932)

 

Prestigioso fotógrafo profesional en la Almería de finales del siglo XIX y principios del XX

Pintor de exacto dibujo y exuberante colorido

Tenía su estudio en el Paseo del Príncipe, 43 (Paseo de Almería) al que llamó Centro Artístico

Pionero en el cine que llegaba a España, participó en la creación de la sociedad "Cinematógrafo Luz"

Realizador de las primeras películas que se hacían en Almería y en España

Impresionó las primeras imágenes en movimiento de las corridas de toros del siglo y la faena de la uva

Intentó sonorizar las películas que llegaban a Almería grabando el sonido en un disco de cera sincronizado con las imágenes

 

 

   Don Victoriano Lucas nació en Gérgal en 1870. Sus padres murieron cuando él era adolescente y se trasladó a Almería con unos parientes. Consiguió una plaza de Auxiliar de Delineante de Obras Públicas, y esta actividad la compatibilizó con su afición a la pintura. Su amigo Francisco Rivas Cravioto, médico almeriense, de ideas republicanas como él, lo definía como un pintor de exacto dibujo y exuberante colorido. Debido a su carácter emprendedor, en 1897 tomó la decisión de abandonar el trabajo de funcionario delineante del Ministerio de Obras Públicas para dedicarse exclusivamente a la pintura y la fotografía. En los primeros tiempos de la fotografía era usual conjugar ambos oficios y como la técnica fotográfica había evolucionado lo suficiente, don Victoriano Lucas no necesitó de complicados conocimientos fisicoquímicos. Era la época en que los fotógrafos ambulantes se desplazaban a las ferias de los pueblos con su cámara montada sobre un trípode y como fondo ponían una sábana blanca. Pudo aprender la técnica fotográfica entrando en contacto con alguno de ellos, o quizás fuera en el estudio que tenía don Juan Alonso en la calle Granada donde se vendía material fotográfico y la revolucionaria cámara Kodak.

 

   La fotografía había evolucionado notablemente desde mediados del siglo XIX, los daguerrotipos se han afianzado en ciudades andaluzas como Sevilla, donde Pastora Escudero regentaba un estudio; Jaén, gracias a don Manuel de la Paz Mosquera; Luisa Dorave en Málaga y Almería. El daguerrotipo es un proceso por el cual se obtiene una imagen en positivo a partir de una placa de cobre recubierta de yoduro de plata. Tras ser expuesta a la luz, la imagen latente se revelaba con vapores de mercurio, que daba como resultado una imagen finamente detallada con una superficie delicada que había de protegerse de la abrasión con un cristal y sellarse para evitar que se ennegreciera al entrar en contacto con el aire. Hacia 1865 se impone una nueva modalidad fotográfica conocida como tarjeta de visita con un formato peculiar – 6x9 cms.- obtenido gracias a una cámara dotada con seis objetivos, pudiéndose obtener hasta media docena de fotografías en cada toma. De este modo la fotografía se popularizó como arte hasta democratizarse la posesión y obtención de imágenes propias, de familiares y allegados. A principios de 1890 la fotografía ya es un arte masificado debido al abaratamiento de los precios, con lo que la fotografía es ya un invento enraizado en la vida cotidiana de finales del XIX.

 

   Contrajo matrimonio con Ascensión Espinosa Martínez, pariente cercana, de quince años, de familia bien acomodada de la ciudad, oriunda de Jaén, con la que tuvo seis hijos: Victoriano Lucas Espinosa, médico radiólogo en el Hospital Provincial, y José, conocidos militantes del Partido Republicano en 1932; Carlos, Carmen y Rosario, maestra nacional y Rafael Lucas Moreno, que continuó la trayectoria fotográfica de su padre en el mismo local del Paseo de Almería, 145, bajo, hasta poco después de la Guerra Civil que se trasladó a Barcelona donde continuó su labor profesional. Su esposa Doña Ascensión trabajó con él y aprendió rápidamente la técnica fotográfica, pudiéndose considerar la primera fotógrafa almeriense del primer tercio del siglo XX. Aprendió el oficio desde abajo, con el estímulo personal que una mujer de principios de siglo podía tener. Eran los tiempos en que el fotógrafo tenía que prepararse sus propias placas, y las cámaras eran de tan gran tamaño que resultaba dificultoso desplazarlas del estudio. Ella cubría los reportajes de encargo de su marido, retocaba y perfilaba en el laboratorio los negativos propios y de su maestro, retrataba a políticos locales del momento, familias, niños a los que impregnaba su alma de artista, sin ella saberlo -diría Rivas Cravioto-. En la Exposición de fotografía y ampliaciones fotográficas que montó don Victoriano en su Centro Artístico, ella también expuso aquellas obras realizadas en estudio con la cámara alemana Globos 30 x 40 que adquirió don Victoriano en 1915, puesta al día con la óptica y negativos de más alta sensibilidad con la que supo impregnar a sus imágenes de fuerza, llenas de belleza e inspiración.

 

   Su preparación técnica también debió asumir los códigos narrativos visuales heredados de la etapa del daguerrotipo que la burguesía local utilizaría como vehículo explicitador de su estatus. No es, pues, nada extraño que don Victoriano recogiera en su estudio todo lo fotografiable que girara en torno al ideario burgués de la época: momentos cumbres de la vida del burgués, como bodas, bautizos, inauguraciones de todo tipo, aspectos materiales del progreso, acontecimientos y aspectos personales. Un retrato era el símbolo de un estatus social, la pregnancia de pertenecer a una categoría social.

 

   A los 27 años instaló en los bajos del Paseo del Príncipe (Paseo de Almería) su propio estudio, al que se incorporó poco después, a finales de siglo, don Antonio Mateos, como aprendiz. Era el estudio fotográfico, quizás, más importante de Almería el de don Victoriano Lucas, y a principios de siglo, los encontramos colaborando conjuntamente en diversas actividades cinematográficas.

 

   Los principales fotógrafos almerienses desde finales del siglo XIX hasta los años 30 del pasado siglo XX fueron don Victoriano Lucas y su amigo Antonio Mateos. Los modernos procedimientos que surgen como el papel carbón, la goma bicromatada, el óleo, etc., asemejan la fotografía a la pintura. Utilizan el difuminado en sus fotos -más Victoriano Lucas-, eliminando la nitidez, acercándose al estilo impresionista de la pintura. Consiguen gran belleza y calidad fotográfica con el papel platino (platinotipia), en color neutro, sin brillo y con innumerables tonalidades y sutiles variaciones tonales.

 

   Don Victoriano Lucas trajo del extranjero los últimos aparatos inventados para la fotografía como el radiotin, la platinotipia, las lentes anastigmáticas y la multifotografía. Se le reconoce en 1927 su valía artística, destacando su característica de sacar en sus fotos el espíritu y la vitalidad de sus personajes.

 

   Fue pintor, algo común entre los fotógrafos de la época, pero destacado. Sus ampliaciones al óleo esmalte eran estupendas. El colorido era fresco y natural. Las sombras y medias tintas eran las de un experto colorista. Manejaba magistralmente la luz y el relieve. Sus planotipias revelan el dominio de la luz y una gran calidad técnica.

  

   Con 28 años, en 1898, ya era conocido como prestigioso fotógrafo profesional. Puso en la puerta de su estudio el nombre de Centro Artístico, con lo que su actividad era más amplia, ya que no sólo se dedicaba a la fotografía de estudio, sino también a transmitir sus conocimientos pictóricos y cinematográficos. Era un establecimiento donde se trabajaban todos los géneros especializados y de todos los tamaños conocidos, desde la tarjeta de visita a la de salón y ampliaciones de busto.

 

   Sus obras están repletas de belleza y perfección. Por eso, don Victoriano disponía de una serie de objetos con los que fotografiar a sus clientes aureolados por la idea de vincularse a la burguesía local acompañados de mobiliario aparente, escritorios, libros, fondos pintados reproduciendo escenas de ambiente, campestres…Los trabajos de don Victoriano Lucas fueron comparados por Cravioto con los trabajos profesionales de fama mundial como Paul Berger, Klary, Broca, el profesor Namias, Otto Schemidt, David Whyte o a los españoles Kaulac (A. Cánovas) y nuestro paisano Calvache (…) algunas de estas eminencias pertenecen a la escuela flúista y precisamente el señor Lucas expone varias fotografías pertenecientes a dicha Escuela; es decir fotografías dotadas con el flú que la caracteriza. Pero lo que dominaba a la perfección nuestro fotógrafo eran las tarjetas de visita, que reflejaban la expresión más directa del esfuerzo de la personalidad por proyectar la posición social del fotografiado, en función de las pautas culturales predominantes en la burguesía liberal-conservadora almeriense, razón por la que sólo pudo vivir fotografiando aquellas escenas que se adecuaran al marco conceptual de aquellos valores burgueses, aunque nadando a placer por los veneros del arte y la naciente estética del cinematógrafo por el que pronto comenzó a manifestar interés y del que tenía conocimiento gracias a las primeras proyecciones de los exhibidores ambulantes que venían a nuestra ciudad.

 

   

Fotografías de Victoriano Lucas y tarjeta anunciadora de su establecimiento

 

   Hacia 1928 don Victoriano Lucas investigó en los últimos avances científico-técnicos del cine sonoro, buscó la sonorización de las películas mudas que llegaban a la ciudad, con la grabación de un disco de cera sincronizado con las imágenes, basado seguramente en el viejo intento de conjugar imagen y sonido, el phonocinema teatre del fotógrafo Clément Maurice que presentó en la Exposición de París de 1900 con grabaciones de artistas de actualidad en un disco de cera.

 

   Se venía comentando en la ciudad que durante la próxima feria de agosto se exhibiría en Almería un aparato diseñado por un tal Mr. Gons, que ganó el premio por su invento cinematográfico en la Exposición Universal de París. Este aparato era alabado por la prensa gracias a su claridad en las imágenes que se reproducen con una fijeza absoluta y sin que hiera la vista del espectador, ese titileo de que adolecen los restantes aparatos de ese genero, permite apreciar hasta los más pequeños detalles de las fotografías, produciendo una ilusión perfecta. Un grupo de señores “amateur” de la ciudad habían creado una sociedad y puesto a disposición de la misma “diez mil duros” para la ejecución del proyecto. Entre estos señores estaba don Victoriano Lucas que en 1900, durante la Feria, había ensayado proyecciones cinematográficas con cierto éxito bajo el nombre de Cinematógrafo Luz. En 1902 dichos señores instalaran en el real de la feria un lujoso y artístico pabellón en donde funcionará el Cinematógrafo Luz y que, entre los espectáculos que para entonces se anuncian, ha de ser el que indudablemente llame mas la atención. Los aficionados, pues a esos espectáculos científicos están de enhorabuena. La sociedad estaba formada por don Victoriano Lucas, don Antonio Mateos y don Primitivo Vidal.

 

   El administrador de dicha Sociedad, don Antonio Mateos Hernández, había dispuesto de una locomóvil para el alumbrado de dicho cinematógrafo que se instaló en la calle Conde de Ofelia, adosado a la fachada de Poniente del Teatro Cervantes y en terrenos de dicho local. Este cinematógrafo de la Sociedad La Luz, como también se la conocía, se creó para la representación de espectáculos públicos con un marcado carácter itinerante, según conocemos por sus desplazamientos a Berja, Dalías o Cuevas de Almanzora. La gerencia del Pabellón estaba a cargo de don Primitivo Vidal para que dirigiera el espectáculo, dotándolo de capacidad operativa y versatilidad para trasladarlo a otras localidades de la provincia y, siguiendo su ráfaga, también en otras provincias en 1903, como Málaga, y muy probablemente, durante la Feria de la Salud de 1903, en Córdoba.

 

   El Pabellón de madera de la Sociedad La Luz pronto quedó pequeño pues otro competidor, don Gonzalo Ferry y Jordá, llevó a Almería en 1903 otro más amplio: un frente de seis metros por un fondo de cuatro, y una altura de 2,60 metros en su parte delantera por cuatro de su parte trasera. El espíritu emprendedor del catalán afincado en Almería, don Primitivo Vidal, no se arredró y propuso una generosa ampliación del espacio interior de La Luz.. Se trataba de dotar al nuevo Pabellón de un vestíbulo regio, severo y de muy buen tono que fuera una obra de arte acabadísima. Y por si fuera poco se le dotó de un órgano instrumental que parecía una perfectísima orquesta que costó a la Sociedad cerca de tres mil duros. Hechas las reformas oportunas el Cinematógrafo La Luz, además, acondicionó una caseta de madera y zinc para cinematógrafo y otra inmediata para encerrar el grupo electrógeno. Las primeras máquinas encargadas de reproducir la cinta eran proyectores ruidosos, motivo de queja de los espectadores. Esta decisión no sólo cubrió el ruido sino que permitió la audición de la orquesta que acompañaba estos espectáculos de feria (bailarinas, cantantes y varietés) que solía terminar con proyecciones de cine. Finalmente, a finales de julio el nuevo Pabellón Cinematográfico quedó perfectamente acondicionado y, a primeros de agosto, inicia sus sesiones en un solar de doce metros de fachada que don Esteban Viciana poseía en el Paseo del Príncipe, justo donde el Instituto de Zonas Áridas.

 

   La Sociedad del Cinematógrafo Luz fue pionera del cine en Almería gracias a la versatilidad de su caseta itinerante de elegantísimo decorado hecho con mucho gusto dirigida por el genio vivo y al ojo clínico de Vidal, tan ducho en estas empresas, han sido los inspiradores de la nueva y elegantísima inspiración. Días después a la finalización de la Feria de 1904, se proyectó la cinta de las últimas corridas de la pasada temporada taurina almeriense, ya referidas, y una cinta sobre las Maniobras de la Caballería, otra sobre Ejercicios de Tiro de la Artillería Española y Suiza, escenas de la Vida en Tokio y una película de larga duración, coloreada a mano: El Reino de las hadas (Georges Mèlies, 1903).

 

   Este pabellón cerraba la temporada cinematográfica en la capital y se despedía del público almeriense en octubre para trasladarse -como se ha indicado- a Berja y otras localidades para actuar por temporadas. Pero antes organizó unas funciones benéficas cuya recaudación sería destinada a contribuir a la suscripción popular iniciada para la construcción de los Nuevos Establecimientos de Beneficencia. El programa de las secciones ha de ser muy variado y no habrá alteración de precios en las localidades. Esta recaudación estaba destinada una parte a las obras de restauración de un ala del hospital de dementes furiosos por ser la parte que debía reunir mejores condiciones de seguridad, pues el local antiguo de este Establecimiento, a pesar de habérsele reforzado por el arquitecto de la Diputación, López Rull, en medio metro era necesario reforzarlo aún más. Los precios establecidos para cada sección eran de Preferencia, 40 céntimos, y entrada general, 20, y las cintas proyectadas fueron: Panorama FC de Beulen a Mónaco, Pelicano y Cascada, Sansón y Dalila, Revista de acorazados franceses e italianos, Ladrones de nidos, Un drama en los aires, Robo de un tren en la línea de California, El magnetizador fin de siglo, Lyatwe-Pik, Pabellón chino y Una excursión a Italia.

  

   El propietario del Variedades, Sr. Jiménez Avignaret, conocía perfectamente las cualidades del Cinematógrafo Luz que ofrecía la ventaja de ser de la localidad y reunir características técnicas tan inmejorables como las que ofrecía el prestigioso Cinematógrafo de don Antonio La Rosa. Puesto en contacto con los responsables para ofrecer en el local de este teatro sesiones cinematográficas animadas, acompañadas del magnífico órgano instrumental que disponía esta Sociedad, se acordó proyectar cintas durante todo el mes de mayo. La experiencia resultó tan satisfactoria que el Cinematógrafo Luz fue contratado por el Ayuntamiento de la ciudad de Granada para, durante las fiestas del Corpus, ofrecer sesiones del prestigioso Cinematógrafo. El Cinematógrafo Luz, con distintos nombres, empieza a hacerse presente en la ciudad, contratado unas veces por el Variedades y otras por el Teatro de Verano los Jardinillos, hasta 1907 que desapareció.

 

   Tres hombres, pues, pueden considerarse como figuras clave en el desarrollo del cine en Almería: Don Victoriano Lucas, Primitivo Vidal y Antonio Mateos Hernández, que ya había instalado su propio estudio fotográfico en un local de la Glorieta de San Pedro, número 1. Ellos fueron quienes sentaron las bases para la implantación y apertura de los primeros cinematógrafos ambulantes y quiénes despertaron el interés por esta plaza de otros empresarios locales de la época. 


   La noche del 22 de mayo de 1903 dieron cuatro sesiones en las que hubo “cuatro llenos” donde se exhibieron “varias cintas preciosas y de gran novedad. Pero la que llamó poderosamente la atención del público fue la realizada por el propio don Victoriano Lucas, La faena de la uva, filmando parte de las escenas de la cinta en el cortijo que poseía en El Alquián; cinta que mereció los aplausos con que el publico le tributó. Era la segunda cinta rodada en Almería por el ya veterano Victoriano Lucas Martínez. Su prestigio se extendió por toda la ciudad y hemos de suponer que muchas otras cintas fueron filmadas por nuestro realizador, como la cinta filmada por encargo de la familia Cassinello La Chica, recogiendo imágenes de una almeriense a la que pretendía y remitiéndoselas a Granada donde residía. La filmación de las escenas de la joven debió de ser del agrado de la familia porque poco después se celebraron nupcias muy sonadas en aquella capital.

 

   Don Primitivo Vidal, con un fino sentido del espectáculo, sugirió a don Victoriano Lucas el rodaje y grabación de las corridas de feria almeriense de 1904 para su exhibición posterior en el Pabellón La Luz. Las corridas de toros formaron parte inexcusable de las primeras películas que se impresionaron en España cuando los Lumière enviaron operadores a nuestro país. Él fue, pues, quien impresionó las primeras imágenes en movimiento de las corridas de toros del siglo y que el Cinematógrafo Luz se encargaría de exhibir al público junto a su discípulo don Antonio Mateos, poco después de que impresionara en Albolote la llegada del primer tren botijo que hiciera el recorrido Almería-Albolote.

 

   La película filmada por don Victoriano sobre la que se guarda constancia fue Gran corrida de toros de Almería de la que se decía: "Es una verdadera obra de arte y al servicio de ella ha puesto el artista todas sus excepcionales facultades. Se puede asegurar que, mañana por la noche, como de costumbre, se verá en extremo concurrido el Cinematógrafo Luz". Como es de suponer el éxito estaba asegurado. Los propios almerienses ahora tenían la posibilidad de ver y reconocer a propios y extraños que concurrieron esos días a la feria y que podían ser identificados perfectamente en las imágenes, ya que la película está perfectamente impresionada demostrando una vez la competencia del señor Lucas.

 

   Otra cinta realizada por don Victoriano fueron escenas de la fiesta dada por el Cinematógrafo La Luz el día de su inauguración y que nuestro fotógrafo había ido montando a lo largo de los últimos años. Eran escenas de ambiente ferial que el proyector Pathè de La Luz exhibió ante un público embobado que admiraba exhorto aquellas imágenes en movimiento, donde la gente iba y venía moviéndose en el ambiente bullicioso de la Feria que abarcaba desde la Puerta Purchena y Boulevard abajo, el Casino y Real de la Feria hasta la Plaza Circular. El espectáculo llamó poderosamente la atención de los almerienses y don Victoriano Lucas aún la proyectó durante tres noches seguidas ya que hizo acudir a gran número de personas.

 

   Hubo una nueva exhibición de las cintas de don Victoriano Lucas. Se le pidió la proyección de sus cintas desde el Círculo Mercantil. Una vez terminado el baile de sociedad, organizado con motivo de la Feria, el Circulo solía organizar alguna función de varietés a la que acudía “la clase distinguida de Almería”, ausente de los espectáculos de barraca de feria. Pero en esta ocasión la Junta Directiva acordó que las funciones fuesen a cargo del cinematógrafo en el sitio habitual: el Circulo Mercantil o el Variedades. Allí, en sesión privada para los socios, se exhibieron las cintas filmadas con motivo de la feria de aquel año. Suponemos que estas primeras y rudimentarias producciones cinematográficas ya llevaban consigo el germen de un arte nuevo y don Victoriano Lucas supo verlo cuando aún no existía una cultura de la producción cinematográfica. No se conoce el modelo de cámara utilizado por Don Victoriano Lucas para su filmación, ni los medios empleados ni la película, pero los comentarios de la época indican la competencia de su operador y el acierto de su exhibición ante el público almeriense, que vio y admiró por primera vez encuadres que recogerían para la posteridad la memoria visual de la ciudad que le acogió.

 

   Es muy probable que el señor Lucas aprendiera el arte cinematográfico de la experiencia visual de las cintas que los pioneros ambulantes de finales de siglo exhibieron en la ciudad. Desde ahí pudo conocer las primeras películas españolas de la mano de Segundo de Chomón, Eduardo Jimeno, Fructuoso Gelabert, Ricardo Baños… y con ellas nuevos signos de expresión y escritura cinematográfica: el travelling, el paso de manivela y los primeros efectos especiales.

 

   Por razones desconocidas la Sociedad La Luz desapareció y con ella el rastro cinematográfico de don Victoriano Lucas. Con el cinematógrafo don Victoriano había alcanzado la máxima expresión por su vocación fotográfica. Sus imágenes en movimiento fueron simples testigos de aquel despertar cinematográfico. Pero su Centro Artístico del Paseo del Príncipe seguía vivo y fue de los más visitados por la burguesía local, donde exponía sus obras junto a los trabajos fotográficos de su mujer. Sabemos que su afición y vocación cinematográfica continuó, alternándola con otras iniciativas. Por eso volvemos a encontrarlo precisamente cuando el cine sonoro era aún un proyecto. En 1929, antes de estrenarse la primera película sonora en la ciudad, su dominio de la técnica cinematográfica le lleva a inventar -utilizando un sistema similar al fonofilm- un disco de cera con el que grabar inscripciones sonoras y suplir las deficiencias que venía observando en las exhibiciones experimentales ofrecidas en la ciudad.

 

   Como hemos visto los inventores del cinematógrafo fueron fotógrafos transeúntes convertidos en operadores quienes impresionaron las primeras imágenes de Almería: Victoriano Aguilar, Victoriano Lucas y, en 1922, Luis Pardo que en primera línea de fuego filmó imágenes del batallón expedicionario almeriense.

 

   Su compromiso republicano le hizo un hombre sensible a los problemas que tenían los parraleros de la ciudad y fundó la Cámara Oficial Obrera de Parraleros de Almería, de la que no quiso ser Presidente ni ostentar representación alguna, declinando la Presidencia en favor de su amigo don José María López. Tal fue la admiración y simpatía que sintieron los parraleros hacia él que, sabedores de su enfermedad y como homenaje a su persona, organizaron una concentración frente a su casa a la que correspondió, gravemente enfermo, saludando desde el balcón. En julio de 1932, a los 62 años falleció.

 

   La información sobre Victoriano Lucas se ha obtenido de las siguientes publicaciones:

   - "Crónica Social del Cine en Almería: 1896-1936. Ortega Campos, Ignacio. Fundación Unicaja, 2005.

   - "Los fotógrafos de la ciudad de Almería. Una historia desde el siglo XIX. Gómez Díaz, Donato. Revista de Humanidades y Ciencias Sociales del IEA, 19 (2003-2004), págs 281-313. Universidad de Almería.

  

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José Molero Levenfeld (1872-1944)

Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos

Participó en la construcción de la línea de ferrocarril Linares - Almería y en el ramal de Cruz de Mayo

Bajo su dirección se terminó en 1908 el Puente de Gérgal

Trabajó en las obras de ampliación del Puerto de Almería, en el de Adra y en la Isla de Alborán

Fue Jefe de Obras Públicas de la provincia y presidente del Casino de Almería

Diseñó el proyecto de un tranvía desde Puerto Lumbreras a Almería para unirla con los pueblos que habían quedado lejos del ferrocarril

Participó en la fundación de los Boy Scouts de Almería y se convirtió en su presidente

 

    José Molero Levenfeld fue Ingeniero Jefe de Primera Clase del Cuerpo de Caminos, Canales y Puertos. Nació en Granada, en 1872, donde con 13 años vio llegar el tren por primera vez. Desde entonces ya se podía desplazar en tren hasta Guadix para ir a La Calahorra, pueblo de su padre. Este acontecimiento marcaría su vida y su vocación, pues estudió para Ingeniero de Caminos. Vivió en Gérgal a finales del siglo XIX y primeros años del siglo XX, adonde llegó con 23 años, en 1895, para la construcción de la línea de ferrocarril Linares-Almería. En 1909 se casó en la Iglesia de San Pedro de Almería con María Rosario Miura Casas, hija del Registrador de la Propiedad de Gérgal, José Miura Nájera. Invirtió en la compra de tierras en Gérgal y comprando a pequeños propietarios reunió una gran propiedad, que conocemos como El Cortijo Miura, llamado así por el primer apellido de su esposa. Entre 1899-1900 participó en la construcción del ramal ferroviario de 4'5 km. que conectaba la Línea de Ferrocarril Almería-Linares a su paso con la Estación de Gérgal con la Terminal de Gérgal pueblo, llamada también Cruz de Mayo, que recogía por cable el mineral de las minas de hierro. Los terrenos de la Terminal Cruz de Mayo pertenecían al Cortijo Miura y por tanto a su propietario José Molero Levenfeld, que los arrendó a las distintas compañías que se fueron sucediendo en la explotación como "The Soria Mining Company Limited" de Liverpool y "Echevarrieta y Campbell" que desmanteló la Terminal y le devolvió los terrenos en 1930.

     José Molero y Rosario Miura tuvieron una hija, Rosario Molero -única heredera-, que se casó con Carlos Escobar Benavente, famoso médico de niños (pediatra) en los años 50 y 60 en Almería. José Molero, al casarse, se fue a vivir a Almería, a una vivienda del Paseo, enfrente del gigantesco ficus.

José Molero y su esposa Mª  Rosario Miura en los jardines del Cortijo Miura de estilo clásico francés

 

     Trabajó en las obras de ampliación del Puerto de Almería, en el de Adra y en la Isla de Alborán. Se convirtió en uno de los personajes más populares de la sociedad almeriense. Era un ilustrado miembro del Círculo Literario y un seguidor confeso del político almeriense Nicolás Salmerón, de Alhama de Almería, que fue Presidente de la Iª República Española en 1873. Fue Jefe de Obras Públicas de la provincia y presidente del Casino. Diseñó ambiciosos proyectos que nunca llegaron a realizarse. Uno de ellos fue un tranvía de viajeros y mercancías por la Carretera de Puerto Lumbreras a Almería (Carretera Nacional-340) que uniera Almería con los pueblos que habían quedado lejos del ferrocarril como Rioja, Benahadux y Tabernas y llegaría en la capital a puntos estratégicos como el Puerto, la Estación de Ferrocarril y la Plaza de Toros. En 1913, junto a un grupo de empresarios emprendedores, participó en la fundación de los Boy Scouts de Almería para fomentar el espíritu patriótico y se convirtió en su presidente.

 

Vehículos motores del proyecto de tranvía de tranvía eléctrico de José Molero Levenfeld en 1899

 

Edificio de viajeros y anexos de la Estación de Tabernas del proyecto de tranvía de José Molero en 1899

     Como reconocimiento a su labor en la construcción del Puente de Gérgal, el Ayuntamiento le puso su nombre a la calle que une la Calle Sebastián Pérez con el Barrio de Pilanos a través del Puente (Avenida de Molero). Como consecuencia de la Guerra Civil y de la ideología fascista del nuevo régimen del General Franco, al haber sido durante la guerra Jefe de Obras Públicas, fue apartado del servicio y depurado. En 1944, lo rehabilitaron y lo destinaron como castigo a las Islas Canarias, pero no llegó a irse, pues falleció en Almería, la tierra donde había vivido durante 50 años. 

 

       La construcción del Puente está realizada con piedra, barro y grandes bloques de piedra en los arcos y muros.  Es una gran obra de ingeniería, que en la actualidad se mantiene perfectamente. Tiene un gran arco central sobre el cauce principal de la Rambla de Gérgal y dos arcos secundarios, uno a cada lado, para cubrir una gran avenida de agua, en otro tiempo frecuentes con las tormentas de verano, que arrastraban piedras, ramas y troncos a su paso produciendo un gran ruido que hacía que los gergaleños fueran a contemplarlo desde arriba, a este fenómeno se le llamaba "ha salido la rambla", y cuando pasaba por los tres arcos se decía que llevaba los tres "ojos" del Puente.

 

  

Vista de la Iglesia y el Castillo desde el arco central y vista del puente desde la Loma Tablas

    En su día supuso todo un acontecimiento para el pueblo, pues antes de su construcción el camino de Gérgal a Almería -entonces había carros y caballerías y no existían aún los vehículos- se hacía Rambla abajo que llevaba riachuelos prácticamente todo el año. Uno de los caminos era por la actual Calle Almería -en recuerdo a que por ella se iba a la capital- y se bajaba por la Fuente de la Canaleja hasta la Rambla. A partir de la construcción del Puente se comunicó el pueblo con el Barrio de Pilanos por encima de la Rambla y quedó como el camino de Almería, después Carretera Comarcal 3326 hasta el actual trazado de la A-92 que pasa un poco más abajo de la Rambla por otro puente. 
 

    El Puente de Gérgal es una construcción de finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Se inició en 1880 y por problemas relacionados con los terrenos necesarios para su levantamiento se retrasó unos 28 años. Se terminó de construir en 1908 bajo la dirección del Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos D. José Molero Levenfeld.

Puente de Gérgal a principios del S. XX, recién construido. Se puede observar el cauce de agua que lleva la Rambla

  

 

A JOSÉ MOLERO LEVENFELD

 

A Gérgal vino Molero

y se quedó para siempre...

y acabó de hacer El Puente

porque era un gran ingeniero...

 

Y hoy la entrada por El Puente...

-en memoria al ingeniero... -

los gergaleños la llaman:

La Avenida de Molero...

 

          Juan y José

   

    Algunos datos para la elaboración de esta biografía se han tomado del artículo publicado en "La Voz de Almería" titulado "El ingeniero que soñó el tranvía" por Eduardo D. Vicente.

 

 

 

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Justo González Márquez (1891?-1939)

Alcalde de Gérgal por el Frente Popular en la IIª República y Juez Municipal y de Iª Instancia e Instrucción durante la Guerra Civil, condenado a muerte al terminar la contienda por actuar dentro de la legalidad del régimen republicano

 

“Los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla”.

George Santayana (1863-1952), filósofo, ensayista, poeta y novelista español.


   Justo González Márquez fue una de las diez personas de Gérgal y sus anejos condenadas a muerte y ejecutadas al terminar la Guerra Civil Española. Justo GonzálezMárquezTodas las personas que murieron por cumplir con la legalidad en la IIª República o defendiendo sus ideales han estado durante muchos años olvidadas y en muchos casos vilipendiadas. En los últimos años se ha reivindicado su memoria por parte de asociaciones y partidos políticos que han pedido al Gobierno una Ley de Memoria Histórica. El Presidente del Gobierno actual, José Luis Rodríguez Zapatero, se comprometió en su programa electoral a sacarla en esta legislatura. Para ello la Vicepresidenta del Gobierno, Mª Teresa Fernández de la Vega, creó en 2004 una Comisión Interministerial para elaborar el proyecto de Ley con la finalidad de "reparar la dignidad y restituir la memoria de aquellas personas que sufrieron cárcel, represión o muerte por defender unos valores que hoy disfrutamos como sociedad democrática". Este proyecto parece ser que próximamente se presentará en el Congreso para su aprobación. Siguiendo en esta línea, al reivindicar la Memoria Histórica para Justo González, reivindicamos también la Memoria Histórica de todos los gergaleños que murieron o sufrieron grandes calamidades por la causa republicana. Así, les reconocemos su contribución a la España democrática actual, los sacamos del olvido y recuperamos su dignidad ante la mala reputación a la que fueron sometidos durante el franquismo y etapas posteriores por los sectores más reaccionarios de la sociedad. Para conocer un poco el perfil de este gran hombre conviene primero analizar básicamente la situación que le tocó vivir.

   El 17 de julio en África y el 18 de julio en la Península se produjo un levantamiento militar por parte de un grupo de mandos del sector más molesto del ejército contrarios al gobierno de la IIª República apoyados por la derecha conservadora y católica de los terratenientes, grandes propietarios y la Iglesia Católica que veían peligrar sus privilegios ancestrales con las reformas sociales proyectadas por el Frente Popular, coalición de partidos de izquierdas, vencedor en las últimas elecciones de febrero de 1936 que representaba a la izquierda progresista y revolucionaria. El fracaso, en parte, del golpe militar, denominado por sus protagonistas Alzamiento Nacional, al no conseguir extender la rebelión a todo el país en los primeros días como estaba planeado, provocó la fraticida Guerra Civil al dividirse España en dos bandos y en dos territorios, por un lado los sublevados llamados nacionales en la zona nacional y por otro lado los fieles a la República llamados rojos en la zona republicana. Tras tres años de sangrienta Guerra Civil entre los dos bandos, el nacional con el apoyo de la Alemania nazi de Hitler y la Italia fascista de Mussolini fue el vencedor de la contienda. El nuevo régimen concentró todo el poder en la figura del general Franco -se proclamó Jefe del Estado, Caudillo de España y Generalísimo de todos los ejércitos- y quiso desde el primer momento eliminar cualquier resquicio del régimen republicano anterior, actuando con mano dura "ejemplarizante", sobre todo en los primeros años. El 1 de abril de 1939, más que la Paz y la reconciliación de las dos Españas, había llegado la Victoria, hubo una fuerte represión, las cárceles se llenaron y los juicios sumarios se multiplicaron, terminando muchos de ellos en ejecuciones.

   En estas tristes circunstancias, a Justo González Márquez, el 2 de abril de 1939 le fue incoada la Causa Número 19012/39, por el juez de Gérgal por Delito de Rebelión. El juicio se celebró rápidamente, se le acusó de haber firmado la entrega de dos presos de derechas que estaban en la cárcel de Gérgal y que luego serían ejecutados, siendo sentenciado el día 12 de abril. La pena de ejecución fue cumplida el 25 del mismo mes de abril cuando tenía 48 años. Por ironía del destino, muchos de los condenados a muerte lo fueron por el Delito de Rebelión, como es el caso de Justo González, cuando la realidad fue todo lo contrario, los rebeldes fueron los que se levantaron contra el gobierno republicano que era el legalmente constitucional. De este modo incongruente los rebeldes fueron los que juzgaron a los que cumplieron con la legalidad.

   Almería y su provincia quedó desde el primer momento de la sublevación militar dentro de la zona republicana o roja y es en esta dramática situación en la que tuvo que ejercer el difícil cargo de Juez de Gérgal. Al preguntar en Gérgal por Justo González a las personas que lo conocieron, que por desgracia, por razón de edad van quedando pocas, la inmensa mayoría dan como respuesta que era una buena persona y que tuvo mala suerte con la papeleta que le tocó vivir como Juez en estos difíciles momentos.

   Ejercía su profesión como Oficial del Registro de la Propiedad de Gérgal, era un hombre culto en aquella época de tanto analfabetismo en la población española. Ejerció la alcaldía de Gérgal en dos ocasiones, la primera en junio de 1930, en la que estuvo un mes, y la segunda el 18 de marzo de 1936 cuando fue elegido por unanimidad entre las personas convocadas Alcalde Presidente del Ayuntamiento de Gérgal cumpliendo con el oficio del Excmo. Sr. Gobernador Civil de Almería. Ejerció la primera alcaldía de la coalición política llamada Frente Popular que unía a las fuerzas de izquierda, ganadora de las elecciones generales de febrero de 1936. En la segunda ocasión estuvo en el cargo sólo veinticuatro días, en los que convocó cinco plenos, lo que da idea de su intensa actividad y dedicación. Dimitió el 8 de abril de 1936 por haber sido nombrado Juez Municipal de la Villa y resultar incompatible con el cargo de Alcalde y Concejal. Los principales cargos que ejerció fueron: Alcalde, Recaudador de Contribuciones, Juez Municipal, Juez de Instrucción y 1ª Instancia, Secretario UGT, Vocal  del Comité Local Obrero y Director del Comité Local Obrero.
 
   En esta difícil y trágica situación en la que la sociedad española quedó enfrentada en izquierdas y derechas hubo injusticias, abusos, desmanes, venganzas y asesinatos por ambas partes. En Gérgal, que estaba dentro de la zona republicana, fueron las personas consideradas de derechas, propietarios de tierras y negocios, así como los representantes de la Iglesia, los perseguidos, vilipendiados y en el peor de los casos asesinados por los más exaltados, intransigentes e incontrolados elementos de la izquierda revolucionaria. Y es en este contexto donde tuvo que actuar Justo González como Juez de Gérgal, intentando que se cumpliera la legalidad vigente y poner orden para que no se cometieran atropellos y actos de barbarie como tristemente en ocasiones sucedió. De todos modos, en Gérgal no se cometieron durante la Guerra Civil asesinatos como ocurrió en otros pueblos de España, las víctimas que hubo se produjeron fuera de la localidad por parte de grupos incontrolados o por pelotones de ejecución.

   Dos días antes de terminar la Guerra Civil, el 29 de marzo de 1939, un influyente gergaleño de derechas le dijo a Justo González -según cuenta él mismo en los papeles que dejó escritos- que había hablado con el nuevo Gobernador de Almería y le había aconsejado calma y todo el mundo en su puesto, sin embargo, a las dos horas llegó de Almería la orden de su detención.

   Justo González dejó escritas unas anotaciones en papeles sueltos que encontró en la cárcel de Gérgal los días que estuvo preso, y los dejó escondidos dentro del forro del colchón que le llevó su familia a la cárcel, con las llamadas: "El que se encuentre esto que lo dé a mi mujer o a mis hijos y que lo guarden hasta que haya ocasión de publicarlo" y "El que se encuentre este papel que lo entregue a mi mujer y que ésta lo guarde en el corazón hasta que sea oportuno darlo a la luz". Su familia retiró el colchón cuando se lo llevaron a Almería para ser ejecutado y pasado el tiempo encontraron las notas. En ellas pretendió proclamar su inocencia ante el pueblo de Gérgal y que se supiera quiénes eran sus asesinos, así dice: "Puedo lanzar a los 4 vientos que soy inocente y que me han matado injustamente quitando a mis hijos de su padre y así creo que lo entenderá el pueblo sensato, pero he muerto con honra sin chaquetear como otros...".

Documentos que dejó escritos Justo González


   En el primer documento, del que aparece un fragmento sobre estas líneas, escribe: "Al pueblo de Gérgal: En estos trágicos momentos en que se juega con mi vida, no quiero dejarla, sin antes deciros lo ocurrido para mi tranquilidad de conciencia. El 8 de abril de 1939 se me ha notificado el auto de procesamiento como autor de la muerte de Don ... y Don ... y ser peligrosísimo para la salud pública, esto quiere decir que estorbo en este mundo...".

   Desde el primer momento de su detención se dio perfecta cuenta de que había sido víctima de una conspiración por parte de gergaleños que empezaron a lanzarle acusaciones injustas, así lo cuenta: "... quizás estéis arrepentidos de la obra que habéis hecho por vuestra creencia de que era una algarada política y en medio de esa alegría, sin pensar el mal que me hacíais me encarceláis con regocijo para satisfacer venganzas y a cuatro vientos lanzaríais sobre nosotros acusaciones injustas, y cuando viene el poder de Franco con gracia se las arrebata y recoge e inicia los sumarios con esos mismos datos y cuando queréis reaccionar ya es tarde y no tiene enmienda el asunto, se nos procesa injustamente como autor de dos muertes y ser peligrosísimo para la salud pública, que quiere decir tanto como que estorbo en este mundo. Ésta es mi primera creencia, pero después pensando llego a creer que no es error, sino que sois capaces por vengarse de hacerlo a ciencia y paciencia y por eso no dejo de llamaros canallas, asesinos y traidores...".

   
Escribe estos documentos porque quiere que el pueblo de Gérgal sepa que él no es culpable de ninguna muerte y que cuando firmó la entrega de los presos que luego serían asesinados actuó de la mejor manera que podía. Por eso dice: "... La muerte del primero bien conocida del pueblo es; vinieron a por él 4 ó 5 veces, incluso el pueblo de ..., y con riesgo de nuestra vida pudimos soslayar la cuestión, pero la última vez no pude hacerlo porque vinieron a por él, un teniente, un sargento y un cabo del ejército con orden del Comisario de Almería Sr. ... para que lo entregara; comprobé esta orden por teléfono y al ser cierta, y ante el dilema que me pusieron, o cumplimentar la orden, o los dos para Almería, mirando mi piel, la cumplimenté, matando esas fuerzas a ... La del segundo, casi lo propio ocurrió...".

   
En otro momento dice sobre lo mismo: "Me acusáis de ser el autor de la muerte de ... y ... so canallas. Sabiendo vosotros lo ocurrido, la del primero (aquí se refiere al segundo antes citado) fue cosa de Almería como lo sabe su familia, y los documentos aportados al sumario como sabe ... se hicieron ... (hay unas palabras que no son legibles) ... a ... (primer preso) porque el Jefe de la Cárcel D. ..., llorando a lágrima viva los pidió y por lástima se les dio, pero ya que había entregado a ... y la del segundo (aquí se refiere al primero antes citado) bien conocido de todos es, y de mis asesinos más, que hasta el pueblo de ... vino a por él y no se dejó, jugándome la vida dos o tres veces por él, como su familia lo sabe, hasta que en cumplimiento de una orden de la Comisaría tuve que hacerlo, orden que se me confirmó por teléfono, como puede decirlo si recuerda ..., diciéndome hay que cumplir la orden que del traslado del preso responde la fuerza que lo conduzca, y esto lo dijo el Comisario Sr. ..., denunciando a otro día lo ocurrido en la mima Comisaría ante el Agente ... y estando unidos la orden y el recibí del preso con la firma del Teniente en el sumario de ... (segundo preso), como  lo sabe muy bien, porque intervino, ... ¿No veis mi inocencia? ... ¿Me merezco yo esto? ¿No os acordáis del bien que he hecho? Preguntarle a ..., a ..., a ...".
   
   Más adelante dice: "... La cosa graciosa de este proceso es el asunto de ... (el primer preso), que la Comisaría me da una orden a cumplir sin excusa, yo se la doy al Jefe de la Cárcel y éste entrega al preso, y el juzgado todo lo ve bien, menos mi orden que es la mala, es decir, que si no cumplo la orden me matan los rojos y si la cumplo me matan los de Franco, cualquiera acierta, e igual pasa con el asunto del Sr. ... (el segundo preso). Así es la justicia de Franco, la cuestión es buscar un editor responsable de las cosas para ellos justificarse ante el Generalísimo, y no han encontrado a otro más bonito que yo...".

   
Para describir cómo fue su juicio dice: "En cuanto al Juez y Secretario instructores de mi sumario, para saber su personificación basta decir que encima de la mesa de declaraciones colocaban como símbolo glorioso de la justicia de Franco un berdajo para emplearlo con los que no dijesen lo que ellos querían...".

   Sabía que su final era inminente como reflejan sus palabras cuando dice: "... hoy en este mundo y mañana en el otro..." y también cuando escribe pensando que algún día se le hará justicia: "... porque tener entendido que el fuego se ha sofocado por algún tiempo, no lo dudo, pero que el rescoldo no se ha apagado, y  sobre él, algún día se han de levantar otra vez las llamas de la Independencia y se os hará la misma justicia que vosotros habéis hecho, pues vuestra felonía queda grabada en la cabeza para siempre, y estas cuantas letras servirán para refrescarla...".

   Cuando Justo González escribió estas notas esperaba que algún día se le haría justicia, y ya transcurridos 67 años de su muerte, aunque no se le haya hecho de forma expresa, se le ha hecho, a él y a todos los que murieron por una sociedad más justa y libre, con la instauración de la democracia en España, con saber que mereció la pena luchar por esos ideales, con saber que desde el día que murió se le ha considerado una buena persona y con el agradecimiento del pueblo de Gérgal a su memoria.

 

   SE PUEDEN VER FOTOS DE LOS DOCUMENTOS DE SU PROCESO EN:

   http://picasaweb.google.com/justogonzalezserna/JUSTOGONZALEZMARQUEZ8DeAgosto2008#

 

   SE PUEDEN VER FOTOS DE JUSTO Y SU FAMILIA EN:

   http://picasaweb.google.com/justogonzalezmarquez/FOTOSCEDIDASPORMISPRIMOSJUSTOYRICARDOMOTOSGONZALEZ#

 

   SE PUEDEN VER FOTOS DE LOS PAPELES QUE DEJÓ OCULTOS EN EL COLCHÓN QUE SU FAMILIA LLEVÓ A LA CÁRCEL LOS DÍAS QUE ESTUVO PRESO:

   http://picasaweb.google.com/justogonzalezmarquez/2008OCTUJustoGonzalezMarquez#

 

    MÁS INFORMACIÓN POR SU NIETO JUSTO GONZÁLEZ SERNA EN:

    http://justogonzalezmarquez.blogspot.com/


Nota: Se han omitido los nombres de personas y lugares que aparecen en los documentos que escribió Justo González poco antes de morir porque no es intención del que escribe esta biografía remover el pasado sino conocerlo y aprender de sus errores. No se trata de reabrir heridas sino de cerrar las que aún están abiertas. La historia se hace recordando los hechos de etapas anteriores y analizando estos hechos es cómo se comprende el presente. Como dice el escritor Richard Barker "hay que pasar página, pero para eso, antes hay que leerla". Por ello, no debemos ignorar u olvidar esta parte de nuestra historia reciente para que nunca más se repita el enfrentamiento entre españoles que por pensar de manera diferente terminó de la peor manera posible con la Guerra Civil. La historia es el carro de la vida, decía Unamuno, y subidos a él vamos.

 

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Luis Magaña Bisbal

Escritor y Cronista de la ciudad de Baza (Granada)

 

  Luis Magaña Bisbal nace en Gérgal (Almería) el 6 de diciembre de 1893, escritor y cronista de la ciudad de Baza (Granada). Es el autor de la más completa historia bastetana. Aparte de escritor y erudito es ejemplo de los grandes bastetanos no nacidos en dicha ciudad.

   En una de sus obras recoge numerosos datos históricos sobre Baza:

   "Baza histórica". Edición de A. García-Paredes. Asociación Cultural de Baza. 1978. 2 volúmenes. Baza. en

   Sobre la Iglesia de Baza escribió:

   "Alonso de Covarrubias y la Iglesia Mayor de Baza"

 

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W. Sader

 (José Contreras Naveros)

Poeta de Gérgal
 

    Nació en Almería el 20 de febrero de 1933 (Registro Civil, Tomo 13, Folio 16, Acta 176) en la casa nº 9 de la Calle General Sotomayor. Hijo de D. Jesús Contreras y de Dña. Pura Naveros, naturales de Gérgal y de Almería respectivamente. Está casado con Dña. Carmen Torres Guerrero de cuyo matrimonio tuvo cinco hijos: José, Carmen, María, Jesús y Sara.

    Estudió las primeras letras en el Colegio La Salle de Almería y el Bachillerato, hasta 6º curso, en el Colegio Diocesano de Almería. Cuando tenía 20 años murió su padre y tuvo que abandonar los estudios para sustituirle al frente de la casa, dedicándose a la agricultura y a la administración de las tierras o cortijos que tenían.

    Aunque dejó los estudios oficiales, se convirtió en un autodidacta nato y estudió idiomas: inglés, francés, alemán, italiano, árabe, hebreo y turco sin otros maestros que los libros, sus inseparables compañeros. Fue una pena que no continuara los estudios reglados, pues era su gran ilusión y la de su familia el haber terminado una carrera universitaria. (Los datos anteriores están tomados del  libro "Tierra de poetas: Antología de poetas almerienses" de Florentino Castañeda Muñoz)

 Dibujo por Diego Domínguez Herrero

    Su vocación literaria se inició cuando escribió los primeros versos con apenas siete años y desde entonces no ha cesado de dar rienda suelta a su pluma, transmitiendo las sensaciones y sentimientos del mundo que le rodea. Muy joven, con veintiún años, en 1954, publicó su primer libro de poemas "Flores exóticas", apadrinado por su tío José Miguel Naveros Burgos, poeta y escritor de reconocido prestigio. En 1960, con veintisiete años, publicó su segundo libro de poemas "Soñando mi camino" y a partir de entonces no ha vuelto a publicar ninguna obra más porque tuvo la mala suerte que cada una de estas publicaciones coincidió con la muerte de un ser querido, volviéndose supersticioso, y para no tentar más la suerte, se quedó con un tercer libro de poemas "Tejedor de sueños" sin publicar cuando ya lo tenía a punto de salir. Pensó y piensa aún que su ansia de éxito fue la causa de tanta pena, por lo que decidió el anonimato bajo W. Sader y otros nombres más y continuar escribiendo para su propia satisfacción, renunciando a dar publicidad a su obra y al gran futuro que le esperaba como poeta profesional. Sin embargo, ha escrito poemas dedicados a sus amigos y conocidos, regalándoselos manuscritos o escritos a máquina, y reparte fotocopias de sus poemas a las personas que considera saben apreciar y valorar su poesía. Ha escrito también algunos cuentos y artículos de viajes a Egipto, Marruecos, Turquía y otros lugares, y sigue escribiendo prolíficamente. Tiene unos cuantos miles de versos, aproximadamente 54.000, hasta ahora, que ha plasmado en el papel y, escribe con tanta facilidad que dice que no son suyos, que no tiene que inspirarse porque le vienen solos, se los dictan, o mejor dicho: se los dan. En su haber hay que anotar también que es el creador de la letra de la canción "Almería" con música de Francisco Bernabéu González y cantada por Juan Mª Guerrero que se estrenó en el Casino de Almería.

ALMERÍA  Bolero. Música de Francisco Bernabéu González



Miras al cielo

que te corona hechicera

y el mar te borda de espuma

con destellos de coral.

El mar latino
besa tu costa morena
y se duerme una sirena
mientras te mece un cantar.

Almería
qué nostalgia siento al no verte
tierra mía
yo he nacido para quererte.

Las verdes olas
saturan tu brisa
de lodo y de sal
y tus mujeres ardientes y bellas,
me invitan a amar.

 

 

Almería
yo te canto porque te quiero
tierra mía
tu belleza será mi anhelo.

Para tus noches,
de ensueño y de embrujo,
nació este cantar;
con sus cadencias,
de estrellas dormidas,
de luna y mar.

W. SADER

    En su juventud, antes de tomar la decisión de renunciar a seguir publicando su obra, Tertulia literaria Tartessosestuvo relacionado con el mundo de la poesía y alcanzó reconocimiento y prestigio a su trayectoria literaria. Como muestra de esa andadura pública, aquí aparece a la izquierda, un cartel anunciador de una tertulia literaria en la que intervino recitando sus poemas. La tertulia se celebró en Madrid, en 1951, en el Barrio de Lavapiés, el grupo literario del que formaba parte se llamaba Tartessos y junto a él había otras jóvenes promesas como la muy querida y recordada poetisa, la inolvidable Gloria Fuertes.

    Nunca persiguió la gloria ni dejar en la memoria de los hombres su canción -como dice nuestro inmortal Antonio Machado-, su poesía le fluye de dentro como ríos de tinta que quieren transmitir sus sensaciones y sentimientos ante el mundo en que vive, es una necesidad, es su forma de expresión.

    La temática de su obra es muy variada, escribe sobre todo lo que ve y siente. La naturaleza, las gentes y sus vivencias son su principal fuente de inspiración, y, en lugar preferente, lleva siempre a su pueblo, Gérgal, al que le ha escrito centenares de poemas y sigue escribiendo a la mínima oportunidad que se le presenta.

    Para los gergaleños y gergaleñas que hemos conocido y sentido su poesía y seguiremos conociéndola y sintiendo, porque, gracias a Dios, le quedan muchos años por delante, lo consideramos nuestro poeta de Gérgal, por excelencia. Nadie como él ha descrito a Gérgal con tanta belleza, describiendo sus paisajes, reflejando sus colores, sus vivencias, haciendo un retrato de sus gentes y lugares...

    Así describe su hijo Jesús Contreras su obra:

    Tras tantos tiempos culturalmente áridos, oscuros y ásperos como corren, aún nos queda la esperanza de escuchar la voz del poeta, del bardo... que desde su profunda alma sabe hacernos sentir compartiéndolas... vivencias pasadas con clamores de loable futuro.

    A continuación, uno de sus innumerables poemas dedicados a Gérgal, que salió en el diario La Voz de Almería -donde le han publicado poesías durante muchos años- fue el 9 de julio de 1967, domingo, y como prólogo le ponemos estas palabras de su hijo:

    Os transmito con cariño este poema dedicado a su pueblo de un poeta gergaleño, que tras el seudónimo de W. Sader, ha cantado siempre a sus gentes y a sus campos... y a quien a sus 75 largos años, en que la voz ya se le desgarra... aún tengo la honra de poderle llamar “padre”. Jesús Contreras
 

GÉRGAL

 

Mirando al sur, yace Gérgal
al pie de Sierra Filabres,
coronada del Castillo
que domina su paisaje.
Desde su risueña vega
hasta sus plazas y calles
cuentan la estirpe agarena
de este pueblecito árabe.
El gergaleño es cordial,
caballeroso y amable:
amigo de sus amigos,
y no enemigo de nadie.

¡Tablas y Puertocarrero!
¡Las Aneas y el Almendral!
¡Caminando hacia la Sierra
por el barranco Labar!

¡Gérgal! ¡Pueblecito alegre,
en donde nació mi padre!
¡Donde yo aprendí a soñar,
entre alamedas y sauces,
a la vera de tu Rambla,
-que cual sierpe se contrae-;
en el verdor de tus pagos...

en tus verdes olivares...

Donde oí , del ruiseñor,
rapsodias inolvidables;
soñando bajo la luna...
oyendo el viento en los árboles...
y adormido al murmurar
del agua clara en sus cauces;
ebria el alma de ternuras
y el corazón de romances.
-¡Suave canción de los grillos
en las noches estivales!
¡Azul fuego de luciérnagas
en los tiernos herbazales!-
Ese silencio de estrellas
que, como lluvia impalpable,
se esparce en la soledad
de tus noches inefables...
¡Prendaron mi corazón!
¡Pueblecito de mi padre!

Mirando al sur yace Gérgal
orlada de sus parrales,
de sus almendros y olivos,
al pie de Sierra Filabres.

 

W. SADER

 


(Para escuchar el poema por el propio autor haga clic sobre el altavoz)

    Para conocer un poco su personalidad he elegido un poema suyo publicado el 1 de julio de 1969 en "La Voz de Almería" que se titula "Solamente soy un hombre" al que le pone un subtítulo en inglés "The true wise is humble" (El verdadero sabio es humilde), en el que expresa su manera de ser, un hombre humilde ante todo, su forma de ver el mundo y de relacionarse con los demás.

SOLAMENTE SOY UN HOMBRE

                                  (The true wise is humble)

 

¡Porque yo solamente soy un hombre!

¡Sólo un hombre nacido del Pueblo!

......................................................

Porque no voy en busca de Honores,

de Riquezas, Poder ni Provecho;

ni importancia le doy a ser autor

de unos cuantos poemas que he hecho;

y me aburre la publicidad,

y la fama se me importa un bledo;

y me gusta cantar lo que canto,

y me encanta la paz y el silencio,

y soy novio de la soledad,

y amo el campo, la lluvia y el viento.

Y me agrada llamar a otros hombres

no señores sino compañeros,

camaradas, y amigos, y hermanos...

sin mirar si son blancos o negros,

musulmanes, cristianos, budistas

o mormones, paganos o hebreos.

Sólo admiro de mis semejantes

la Bondad, la Humildad y el Talento.

.....................................................

¡Porque yo solamente soy un hombre!

¡Sólo un hombre nacido del Pueblo!

 

                                  W. SADER

 

    El poema que sigue está dedicado a la Fuente de Juan Gómez que se encontraba en Las Aneas, en la rambla, junto a una alameda que hay a la derecha conforme subimos en dirección a El Almendral. Esta fuente se fue extinguiendo a finales de los años sesenta y principios de los setenta del pasado siglo. Su caudal era abundante, un regante de agua que manaba de una acequia techada que había en la misma rambla.

EN LA EXTINTA FUENTE DE JUAN GÓMEZ

                         A Jacinto López Martínez

 

Hoy no cantan aquí los ruiseñores...
La Fuente y La Alameda se han secado...
y el áspero gruñir de los tractores...
sustituye al silencio del arado...

La Rambla está más seca cada día...
Ya no nieva en la Sierra de Filabres...
¡Tiempos de juventud que en mi memoria...
permanecéis para siempre inolvidables...!

La Loma Tablas eleva su espinazo...
Y aunque decoran los pinos sus laderas...
¡mi corazón se siente entristecido...
al recordar antiguas primaveras...!

                                        W. SADER 

    Para ver los poemas "Las Fuentes de Gérgal" y "Nuevas Canciones de Los Filabres" de W. Sader haga clic sobre sus títulos y entrará en la sección "Miscelánea" de esta página web donde se encuentran.

    Recitaciones de poemas propios y de otros autores por W. SADER:

    Para escucharlas haga clic sobre su título

          Selección de Poemas
   
      (haga clic sobre este título y podrá ver una lista de poemas de W. Sader que se irá ampliando)

          Pensamientos Musicales

          (haga clic sobre este título y podrá ver una lista de poemas de W. Sader que se irá ampliando)

 

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Juan Antonio de Soria Contreras

Autor de dos libros sobre la historia reciente de Gérgal, sus vivencias, anécdotas, añoranzas y recuerdos.
Durante muchos años cronista de la Villa en periódicos y otros medios de comunicación.

 

    Juan Antonio de Soria Contreras en su libro "Viaje y Visita a Gérgal" nos cuenta dónde y cuándo nació y la influencia que han tenido en su vida los años de niñez y juventud vividos en su pueblo, que le forjaron como persona e imprimieron el carácter gergaleño, que comparte con el gaditano. En Cádiz ha desarrollado su actividad profesional y es donde reside habitualmente; pero siempre que puede, visita su Gérgal natal, sobre todo en las fiestas de sus Patronos, la Virgen del Carmen y San Sebastián. Así nos hace su autobiografía:

    "Nací bajo ese manto azul henchido de radiante luz y sol, de la andaluza tierra gergaleña, hora del mediodía, cuando un estrepitoso ruido de campanas hacían definir y resaltar la fiesta de la Santísima Virgen del Carmen, Patrona del pueblo.

    Doy gracias a tan señalado y hermoso día 16 de julio de 1920 por hacerme partícipe de este mundo exterior, existencia que en el andar del tiempo y por causas de la Guerra Civil de 1936, se conmocionó, quedando alterado y atrofiado el futuro pensado. El azar, aunque fue peregrino, pernicioso y maléfico, pasado algún tiempo, se transformó en bienestar y prosperidad.

    Es justo reconocer, queridos paisanos, que estoy muy unido a las tierras y playas gaditanas; es verdad que quiero con toda mi alma a la histórica Ciudad de Gades y es un hecho que a ella le debo lo poco que soy y lo menos que tengo, pero también es justo confesar que ese cacho de "Sierra de los Filabres", supo donar resplandor a mis ojos para elegir la nave que me llevaría a puerto seguro.

    Por todo este juego de circunstancias, no puedo renegar de una, ni de otra. Ambas están fuertemente incrustadas en lo más recóndito de mi ser aunque por permanecer más tiempo alejado de Gérgal, sea racional que tenga, el sueño constante y alocado de conocer y averiguar las existencias corporales, espirituales y naturales de sus habitantes, por lo que supongo, no sea una mercancía rara al agrupar en el papel esta serie de cosas que más tarde cuajarán en una hagiografía gergaleña…"

    Cuenta en su libro "Viaje y visita a Gérgal" que escribe para trasladar al propio papel el examen de rancios y caducos documentos, conversaciones surgidas entre las gentes del pueblo y otras que trazó en su mente sin llegar a crear las grandes ideas filosóficas que hubiese apetecido, aunque no se trata de engendrar ni de inventar, son informaciones históricas y rigurosamente fehacientes, lamentándose de no tener la suficiente preparación técnica para poderlas enlazar y describir con la terminología poética que merece. Hay que reconocer su humildad y modestia como escritor, porque la verdad es que la formación académica que dice no tener, la suple con creces con su narrativa ágil, descriptiva, original y rica en matices y vocabulario.

    En sus libros trata de solventar la inquietud que desde niño había tenido: ¿por qué, plumas con competencia y solvencia literaria no habían realizado estudios y escritos monográficos de Gérgal? Después de pedir disculpas por sus defectos, justifica su obra diciendo que el esfuerzo hecho y la pérdida de muchas horas de sueño, sirvan para que nuestros hijos conozcan el ayer de Gérgal y lo recuerden mañana con el mismo amor y cariño con que la ha redactado. Pasados más de veinte años de su publicación, podemos decir que su objetivo se ha cumplido, pues son referentes obligados para conocer estos años de la historia de Gérgal.

    Sus dos libros publicados son:
    - "Viaje y Visita a Gérgal". Impreso en Artes Gráficas Gutenberg. Almería , 1982.
    - "Gérgal, de ayer a hoy". Impreso en Artes Gráficas Gutenberg. Almería, 1983.

    
Portada de los dos libros publicados sobre Gérgal de Juan Antonio Soria Contreras

     Los gergaleños y gergaleñas conocemos por estos dos libros el devenir de nuestro pueblo en diferentes etapas del pasado siglo XX desde la óptica de su autor. Vemos cómo ha evolucionado en estos años y nos enteramos de su situación económica, social y política. Por ellos conocemos a sus gentes y a personajes singulares, sus tradiciones, anécdotas y vivencias. Por lo que debemos reconocer a nuestro paisano que gracias a su meritorio trabajo narrativo, hemos recuperado parte de nuestra memoria histórica. El que escribe estas líneas quiere manifestar su admiración por su paisano y maestro en esta inquietud por la historia, tradiciones y vivencias de nuestro pueblo, y reconocer la influencia que han tenido sus libros en  el conocimiento del pasado y presente de Gérgal, siendo de obligada consulta para su trabajo de investigación.

    A continuación, como ejemplo de su narrativa, unos párrafos de su libro "Viaje y Visita a Gérgal" en los que cuenta cómo era el Casino de Gérgal, allá por los años veinte del pasado siglo XX, que se ubicaba donde ha estado hasta hace pocos años la "Fonda La Catalana" y anteriormente la "Fonda de Paco" (su dueños eran conocidos por Paco Fonda y Anica la de la Fonda):

    "... y soñando seguimos aquellos días de tan afables recuerdos y de tan prestigiosa exposición que dio Gloria y Timbre a nuestra Villa, aquel CASINO DE GÉRGAL, aquel centro de reposo sito en la calle Sebastián Pérez, nº 16, y que, en mi niñez, por los años 1924, llegué a conocer.
    Se comentaba por todo el contorno, incluso en la capital, que no existía ninguna otra colectividad que mejorase su exorno y que aventajase su abolengo y señorío.
    Disponía de un salón de verano con salida a una hermosa azotea, con un percibir paisaje de sus verdes huertas y de su majestuoso puente de entrada a la Ciudad, espaciosas habitaciones de juego, cafetería y un salón de invierno, digno de referir con punto y aparte.
    La evocación de esta sala era "Salón Verde" porque su pintura era de esta cualidad, luciendo sobre la pared, semblanzas artesanas en forma de cuadros gigantescos, preciosos y extensibles sillones de muelles forrados de cuero verde, mesas de recreo y sillerías de caoba, el suelo de un alfombrado color verde-claro con un acabado perfecto y ejemplar, un primoroso y doble cortinaje entre blanco y verde del más inefable comentario, y como broche final de esta resplandeciente belleza, sus cuatro balcones exteriores con pintorescos barandales de hierro.

    Los bailes se amenizaban con una gramola "La Voz de su Amo" y en ocasiones en que la festividad era de mayor rango, el pulsado instrumento del acordeón.
    Lo que sí flotó novedad y atracción, fue la adquisición de una Radio-Galena que provocó disgustos entre sus socios, ya que algunos de ellos, como era Justo Iglesias (El Pipa), también conocido como el "Marqués de Arnacho", que al no tener nada que hacer durante el día, retenía los auriculares y no había forma de que los dejase libres, por lo que en junta, llegó a acordarse, que el conserje José Cuadra (José el del Casino), controlase éstos a fin de que todos disfrutasen del placentero receptor musical..."
(Posteriormente José Cuadra abrió el "Bar Joseíco" al principio de la Avda de Molero, junto a la Plaza Nueva, que por su vinculación anterior se conoció también como "El Casino" o "Bar de Joseíco el del Casino").

    Del mismo libro es el fragmento que sigue a continuación, en él nos cuenta cómo era el antiguo Teatro de Gérgal:

    "... Cuando el tiempo aún no había deteriorado mi faz con esas hendiduras en la cara, conocí el hoy también desaparecido Teatro de Gérgal, y como entonces, quiero reclutar mis ideas, para diseñar en mi mente, antes de pasarla al papel, aquel grabado que quedó en la inocente retina de mi niñez; aquel maravilloso escenario de movilización y giro de la danza, aquella tecnología decorativa de sus medios arcos árabes en forma de herradura sustentados por columnas de la destacada y valiosa madera de caoba; de sus cómodas plateas y anfiteatro, artificio de la más delicada técnica de aquellos tiempos, coalición todo esto que destacaba en un sincronizado digno de admiración, que hoy, después de su demolición, añoramos y lloramos. Son cosas de este pasado que dieron celebridad y voz común a su aureola.
    El Teatro estaba instalado en la explanada de la Iglesia Parroquial, exactamente donde se alza la Cruz de los Caídos por la Patria y contiguo al mismo, un Cuartel de la Guardia Civil, también hoy sin existencia.
    Se celebraban las fiestas de Carnaval en este Coliseo, con mayor impulso y solemnidad que las demás, independiente que, durante todo el año se plasmasen actuaciones teatrales de sus más diversos géneros.
    La exposición musical corría a cargo de varios reconocidos profesionales de esta técnica, como es respetuoso destacar los nombres de Pepe Soria, Juan y Nicolás González, Cornelio Callejón, Frasquito Eulogio, maestro Antonio (relojero) y ya casi, en las agonías de este derribo del Teatro, el muy destacado bandurrista Juan Diego Sánchez Tamayo, que, con el conjunto de instrumentos de púa y cuerda y otros de viento, la interpretación de su repertorio eran acogidos con aplausos, en muchas de sus actuaciones.

    ...........................................................................................................................................................................................
    Atesoraba unas diez plateas de sillas, seis por cada una, lucidas por cortinas de terciopelo rojo, recogidas en forma de gavilla, un amplio y cómodo anfiteatro con capacidad para más de 700 personas y un servicio de bar exquisito y relevante, tanto por la ética y honestidad de sus camareros,  como por la magistral prestancia de su barra..."

    Juan Antonio ha escrito también otro libro titulado "Al amigo que se nos fue: Francisco Rodríguez López, catedrático de Pediatría de la Universidad de Murcia". Editorial Laboratorio Clariana-Picó. Valencia, 1987. Durante muchos años ha colaborado con artículos en la prensa provincial: en La Voz de Almería, en La Crónica y en Ideal de Almería. Ha expresado su opinión en diferentes secciones, ha sido columnista en Ideal de Almería con "Mi ojo en Gérgal" y en otras tribunas como "Cartas al Director". Ha escrito también durante muchos años numerosos artículos en los Programas de Fiestas de Gérgal.

    En la actualidad tiene elaborada otra publicación sobre Gérgal en la que hay abundancia de datos e imágenes de la localidad, pero por problemas de financiación para su edición la tiene aparcada esperando solucionarlos.

    Recientemente, a finales de julio del presente año 2007, sus amigos le han hecho un homenaje en el Asador "La Posada del Cura" de Gérgal que se encuentra en la parte trasera del antiguo Cuartel de la Guardia Civil, donde había un cortijo hasta su reconversión en restaurante, que el que escribe estas líneas recuerda con un cariño especial, pues allí vino a este mundo. En la placa que se le entregó al final de la comida-homenaje como emotivo recuerdo de este acto iba grabado este texto: "A NUESTRO AMIGO / Juan Antonio De Soria Contreras / LA AMISTAD NO SE PUEDE MEDIR, / EL CARIÑO A UN PUEBLO MUCHO MENOS. / POR TU GRAN CARIÑO A TU PUEBLO, / TUS AMIGOS / TE OFRECEN LA MEJOR AMISTAD QUE PUEDEN DARTE, / SU COMPAÑÍA Y RECUERDO PARA SIEMPRE. / GÉRGAL, 28 DE JULIO DE 2007"

    Las Fiestas de Gérgal, las de Agosto, en honor a su Patrona la Virgen del Carmen, y las de Enero, en honor a su Patrón San Sebastián, con su función de Moros y Cristianos, no son lo mismo sin la presencia de su feligrés y reportero Juan Antonio de Soria Contreras, cronista de nuestra Villa.

 


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Aureliano González Urrutia

Investigador de la historia de Gérgal y sus monumentos.

 Autor de numerosos artículos sobre temas de Gérgal en la prensa provincial y nacional .

 Colaborador en varias revistas sobre temas históricos y religiosos.

Colaborador en actividades de diferentes Hermandades y Cofradías.

Conferenciante de temas marianos y parroquiales en colaboración con la Real Academia de la Historia.

Pertenece a la Asociación de Amigos de la Real Academia de la Lengua.
 

 

    Aureliano nació en Almería, el 15 de febrero de 1948, domingo, a la una de la tarde (según consta en el Registro Civil, Distrito 2º, Sección 1ª, Tomo 32, Folio 323, Acta 191), en la Clínica de D. José Velasco sita en el Paseo de Almería. Fue bautizado al mes siguiente, el 3 de marzo en la Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol (Monumento Nacional) en la Calle de las Tiendas. Hijo de D. Juan González y González, Secretario del Juzgado Comarcal de Gérgal y de Dª María de la Trinidad Urrutia Carreño. Sus abuelos paternos son Aureliano González Magaña e Isabel González Martínez y sus abuelos maternos D. Antonio Urrutia Carreño y Dª Isabel Carreño Gómez. Fue bautizado por el presbítero y párroco de Gérgal D. Luis Serrabona Góngora en la Iglesia Parroquial de Santiago, siendo sus padrinos su abuelo paterno y su tía paterna Braulia González y González. Contrajo matrimonio el 8 de marzo de 1975 con Mª de los Ángeles Jiménez García en la misma Iglesia Parroquial de Santiago de Almería (Según consta en el R. C. de Almería, Tomo 1, Folio 290, Acta 130). Fruto de este matrimonio ha tenido dos hijos, Aureliano, nacido el 28 de enero de 1976 y Mª de los Ángeles, nacida el 2 de julio de 1977.

 

    Su niñez la pasó en Gérgal, pues sus padres vivían es esta localidad. La Enseñanza Primaria la cursó en Gérgal y en 1958 ingresó en el Colegio Diocesano de Almería donde cursó el Bachillerato Elemental y al comenzar el Bachillerato Superior murió su padre y tuvo que abandonar los estudios para ayudar a su familia. En 1969 ingresó como Auxiliar de Correos en Almería, en 1973 se trasladó a Madrid y en 1974 a Roquetas de Mar. En 1986 se trasladó a la Administración de Correos de Almería, Sucursal nº 2, sita en Hermanos Machado, nº 4 donde continúa hasta la fecha ejerciendo su profesión.

 

    Aureliano, desde pequeño ha sentido una atracción especial por su pueblo, Gérgal. No ha cejado de escudriñar en archivos, bibliotecas y en testimonios de la tradición oral, recopilando datos para completar diferentes episodios e incógnitas de la historia de Gérgal y sus monumentos. Ha participado y participa en todas las actividades en las que se le ha requerido de su asesoramiento y conocimientos histórico-religiosos para dejar el pabellón de Gérgal en lo más alto, estando siempre dispuesto para colaborar en todo lo que se solicita.

 

    En sus escritos, utiliza con frecuencia un vocabulario culto, de vocablos que hoy están olvidados por su poco uso y que trata de recuperar para la riqueza y belleza de nuestra lengua. Como buen investigador, su prosa es precisa, amena y muy documentada. Su faceta de poeta, aunque menos conocida, es también digna de admiración y reconocimiento.

   

    Investigador de la historia de Gérgal y sus monumentos. Autor de numerosos artículos en la prensa de Almería (La Voz de Almería, Ideal de Granada  edición de Almería y La Crónica), y en el diario Pueblo de Madrid, sobre temas de Gérgal. Colaborador en varias revistas sobre temas históricos y religiosos. Secretario en la reorganización de la Cofradía de la Virgen del Carmen y colaborador, presentador y tramitador de diferentes hermandades y cofradías de Almería. Conferenciante de temas marianos y parroquiales en colaboración con la Real Academia de la Historia donde obra en la citada biblioteca, acopia archivada de las mismas. Pertenece a la Asociación de Amigos de la Real Academia de la Lengua.
 

    Ha escrito numerosas poesías algunas de ellas publicadas en los diarios "La Voz de Almería" e "Ideal". El Académico D. Florentino Castañeda y Muñoz lo incluye en su obra "Almería Tierra de Poetas", páginas 611 y 612, Edición 1998, y le selecciona el siguiente poema:

 

A UN AMOR  

 

Sólo tus ojos me alumbran

en las noches tenebrosas,

donde sólo se vislumbran

los olores de las rosas.

No cantan los ruiseñores.

Las auroras del verano

con sus bonitos colores

cuando te miraba ufano...

Cuando miro a tus pupilas

destellas mi corazón,

me haces perder la razón

y ya no sé describirlas.

Ellas dan luz a mi vida

aumentando la pasión

que con dulce brumación

tiene en mi pecho cabida.

Paseemos por los prados

juntos, hablando de amor

de un amor puro y sagrado

que no le empañe el dolor.

Amor que del amor nace

y une nuestros corazones

en un apretado lance

de alegrías y de ilusiones.

 

    Ha colaborado en la revista "Oscus", obteniendo dos premios, uno de "redacción", primero del concurso y otro Primer Premio en un concurso de poesía.

 

    ACTIVIDADES EN HERMANDADES, COFRADÍAS Y COLABORACIONES HISTÓRICAS EN REVISTAS RELIGIOSAS

 

    - Secretario Reorganizador de la Hermandad-Cofradía de la Virgen del Carmen de Gérgal (Almería) de 1996-1997.

    - Vocal del Consejo Pastoral Parroquial de la Villa de Gérgal.

    - Vocal de Comunicación de la Hermandad de la Virgen del Carmen "Reina de las Huertas" de la Parroquia de San Sebastián de Almería de 1998-2004.

    - Secretario General de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Almería de 2001-2003.

    - Colaborador en el Año Mariano Carmelita de 2001.

    - Presentador de la Virgen del Carmen de Gérgal (Almería) en el Programa de El Día del Señor en T.V.E. el 11 de marzo de 2001.

    - Secretario Tramitador del Expediente para la concesión de la Medalla de Oro de la Agrupación de Hermandades y Cofradías a la Virgen del Carmen de la Parroquia de San Sebastián "Reina de las Huertas" el 30 de julio de 2001.

    - Secretario Tramitador del Expediente de la declaración de la Hebdómana Santa de Almería, de Interés Turístico Nacional.

    - Secretario General de la Real e Ilustre Hermandad del Santo Sepulcro, Cofradía oficial de la Hebdómana Santa de Almería.

    - Tramitador de los Expedientes de las Hermandades de la Virgen del Carmen de Gérgal (Almería) y Parroquia de San Sebastián de Almería "Reina de las Huertas" para su inclusión en la "Orden General de Monte Carmelo de Roma". La primera el 3 de diciembre de 1997 y la segunda el 25 de junio de 2003.

    - Colaboración histórica en el Boletín de la Real e Ilustre Hermandad del Santo Sepulcro de Almería.

    - Colaboración histórica en la Revista de la Orden de Carmelitas Calzados y Descalzos "El Escapulario" y "Myriam", respectivamente.

    - Colaboración histórica en la Revista de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Almería "Almería Cofrade" y "Alto Guadalquivir".

    - Colaboración histórica en el Boletín de la Pontificia Real e Ilustre Hermandad del Santo Sepulcro de Huércal Overa.

   

    CONFERENCIAS EN COLABORACIÓN CON LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA

 

    - El Dogma de la Inmaculada Concepción en el cenobio de las Concepcionistas, el 16/12/2004.

    - La Parroquia de Santiago Apóstol de Almería, el 26/05/2005.

    - La Parroquia de Nuestra Señora del Carmen de Gérgal (Almería), el 13/08/2005.

   

    ARTÍCULOS DE PRENSA DE AURELIANO GONZÁLEZ URRUTIA

    La Iglesia de Gérgal

    La Crónica

     1.- Desde mi alquería, diviso toda Almería (La parroquia de Gérgal).............................. 9/08/1983
     2.- La parroquia de Santa María de Gérgal.................................................................18/04/1989
     3.- Miscelánea histórica de la parroquia de Gérgal...................................................... 2/04/1991
     4.- Las parroquias de Gérgal y Bacares en 1850......................................................... 4/08/1991
     5.- 430 aniversario de la visita inquisitoria a Gérgal.................................................... 12/11/1991
     6.- El techo mudéjar de la Iglesia de Gérgal...............................................................15/01/1992
     7.- La parroquia de Ntra. Sra. la Virgen del Carmen de Gérgal.....................................13/01/1993
     8.- El camarín de la Iglesia de Gérgal....................................................................... 23/07/1993
     9.- Visitas pastorales al arciprestazgo de Gérgal........................................................ 2/11/1993

    10.- El Sol del techo mudéjar de la Iglesia de Gérgal.................................................. 24/12/1994

    11.- Datos históricos de la Hermandad-Cofradía de la Virgen del Carmen de Gérgal...... 17/07/1998

    La Voz de Almería

    12.- La Medalla de la Hermandad de la Virgen del Carmen de Gérgal............................ 4/08/2000 

    13.- Epítome histórico de la Hdad-Cofradía de la Patrona de Gérgal.............................. 3/01/1998
    14.- Intento de restauración del Tabernáculo de Gérgal................................................ 5/09/1999
    15.- Pilares vivos en la Iglesia de Gérgal................................................................... 28/05/2003

    16.- La Fiesta de la Virgen del Carmen de Gérgal (1740)............................................. 2/08/2000

    17.- La Parroquia de Gérgal..................................................................................... 19/11/2002

    Ideal

    18.- La Iglesia de Gérgal ........................................................................................ 10/04/1995

    19.- La Hermandad de Gérgal (la inscripción de la Virgen del Carmen en Roma).......... 11/03/1998

    Sebastián Pérez García

    La Crónica

    20.- Un senador gergaleño........................................................................................ 7/12/1990
    21.- La elección de un gergaleño como senador........................................................ 14/02/1991
    22.- El juramento del Senador gergaleño Sebastián Pérez......................................... 19/12/1991
    23.- La Calle del Senador Sebastián Pérez y Florentino Castañeda.............................  1/08/1993

    24.- Reminiscencia en Madrid por el Senador Sebastián Pérez.................................  22/02/2001

    La Voz de Almería

    25.- Misiva abierta a la actual Corporación Municipal de Almería................................ 19/01/2000
    26.- Centenario del óbito del Senador-Diputado por Almería S. Pérez........................... 2/10/2000
    27.- La Calle de Sebastián Pérez García................................................................... 1/11/2000

    Otros gergaleños ilustres

    La Crónica

    28.- Homenaje a un buen gergaleño: Mariano Márquez Márquez................................. 6/07/1990
    29.- Los diputados provinciales más importantes por Gérgal en el S.XIX..................... 19/06/1991
    30.- Memorándum, a un gergaleño querido................................................................ 7/05/1992

    Las Fiestas de Moros y Cristianos de Gérgal - San Sebastián

    La Crónica

    31.- San Sebastián, Patrón de la villa de Gérgal....................................................... 15/01/1991
    32.- Las Fiestas de Moros y Cristianos en Gérgal.................................................... 17/01/1998

    La Voz de Almería

    33.- San Sebastián Patrón de Gérgal “Tradición oral”............................................... 18/01/1999
    34.-   "         "            "      "     "             "         "   ................................................. 29/01/2000

    35.-   "         "            "      "     "        "Tradición escrita".........................................  14/01/2001

    36.-   "         "            "      "     "        "Tradición oral" ............................................. 19/01/2005

    37.- Gérgal, Fiestas de San Sebastián 1906 .......................................................... 17/02/2006

    38.- Gérgal: "Moros y Cristianos" .......................................................................... 16/01/2009

    El Castillo de Gérgal

    La Crónica

    39.- El Castillo de Gérgal...................................................................................... 18/01/1989

    La Voz de Almería

    40.- La Villa de Gérgal en la Rebelión de los Moriscos............................................ 13/01/1974   

    41.- El Castillo de Gérgal...................................................................................... 25/08/2003

    El ferrocarril de Gérgal

    La Crónica

    42.- El ferrocarril de Gérgal................................................................................... 15/08/1989

    La Guardia Civil en Gérgal

    La Crónica

    43.- La Guardia Civil en Gérgal..............................................................................  8/10/1985

    Ideal

    44.- Celebración del 150 aniversario de la Guardia Civil........................................... 14/05/1994

    El primer mapa de la villa de Gérgal

    La Crónica

    45.- El primer mapa de la villa de Gérgal................................................................ 11/01/1990

    Epítome de los seísmos en Gérgal

    La Crónica

    46.- Epítome de los seísmos en Gérgal................................................................. 19/11/1991

    La mina de Los Malagueños

    La Crónica

    47.- La mina de Los Malagueños en la villa de Gérgal............................................. 17/02/1987

    Correos en Gérgal

    La Crónica

    48.- Epítome del correo en nuestra provincia........................................................... 8/10/1985

          (La fundación del Correo en Almería y Gérgal)

    49.- La Conducción Postal de Gérgal.................................................................... 30/04/1991

    La Sierra de los Filabres

    La Voz de Almería

    50.- La Sierra de los Filabres............................................................................... 21/04/2000

    Etimología de la palabra Gérgal

    La Crónica

    51.- La etimología de la palabra Gérgal................................................................. 25/05/1992

    Calar Alto

    La Crónica

    52.- El Calar Alto de Gérgal................................................................................. 13/03/1990

    Las aguas medicinales

    La Crónica

    53.- Las aguas medicinales de la Villa de Gérgal.................................................... 4/01/1991

    Las pinturas rupestres

    La Crónica

    54.- Las pinturas rupestres de Gérgal................................................................... 28/02/1991

    El Sindicato de Riegos

    La Voz de Almería

    55.- El Sindicato de Riegos de la Villa de Gérgal.................................................... 5/01/1999

    Poesía

    La Voz de Almería

    56.- Dedicado a Gérgal....................................................................................... 25/01/1972

    57.- El Castillo de Gérgal.................................................................................... 29/04/1972

 

 

 

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María Luisa Menchón Garrido

 

Escritora nacida en Gérgal y afincada en Puertollano (Ciudad Real)

Cuentacuentos en muchos colegios de Enseñanza Primaria

Ha realizado numerosas exposiciones individuales y colectivas de pintura

Poeta y autora de cuentos infantiles

Maestra y Doctora en Derecho

 

 

María Luisa Menchón Garrido, escritora y artista, nacida en Gérgal (Almería) y residente en Puertollano (Ciudad Real) en donde prácticamente ha transcurrido toda su vida, ha sido una habitual de los medios de comunicación de Puertollano, escritos -incluida La Tribuna de Ciudad Real- y audiovisuales desde que en 1992, ya retirada, ganó el I Certamen de Cartas de Amor de la ciudad minera, y acumula títulos de relato, cuento y poesía y anuncia que tiene otros tres manuscritos más en espera de ser editados, entre ellos su tesis doctoral de Derecho con el sugerente título de "Toga negra, puñeta blanca", sobre las relaciones entre abogados y jueces en las leyes electorales, ya que la abogacía fue su profesión principal; además de una Historia de Santa Ángela de la Cruz, igualmente lista; el último, un cuento titulado "Rocío y el batiscafo", que la aventura de Don Quijote a lomos de Clavileño se confunde con el realismo mágico.

 

A continuación vemos el comentario que hace el poeta Luis García Pérez  -cordinador de la revista Alforja- en el Diario La Comarca de Puertollano, sobre el libro "La oca volando libremente" de María Luisa Menchón, que titula "La nueva literatura infantil":

 

"La oca volando libremente" es un libro infantil que María Luisa Menchón ha ido recopilando a lo largo de su dilatada labor como cuentacuentos en numerosos colegios de Enseñanza Primaria, donde ha llevado a cabo una encomiable labor para estimular la imaginación creativa de los niños y encandilar su fantasía y afición hacia la lectura de cuentos. En su calidad de maestra, escritora y pintora, sabe conquistar la atención de los niños con amenos e interesantísimos relatos y representaciones plásticas de los mismos que cautivan a los pequeños, que a su vez realizan ilustraciones espontáneas que María Luisa ha aprovechado para ilustrar el presente libro. Sin duda, ella, como pintora experimentada en numerosas exposiciones individuales y colectivas, podría haber realizado una magistral ilustración, pero ha preferido que sean los niños y niñas destinatarios de sus cuentos quienes le regalen esas ilustraciones sobre los relatos escuchados, con dedicatoria incluida y una ternura y espontaneidad admirables.

Aunque María Luisa ha ejercido el magisterio durante escaso tiempo -su carrera de abogada le llevó por otros derroteros profesionales-, demuestra conocer ese mundo de la infancia, despertar su atención y su interés durante el tiempo que sea preciso, desde la edad temprana en que los niños asisten a la guardería, pasando por todas las etapas de la educación primaria.
La estampa de esta autora sentada en la mesa de un bar o en una terraza de verano, rodeada de numerosos papeles y bolígrafo en ristre es ya popular en nuestra ciudad y desde estos lugares recoge muchas veces el resultado de encuentro con niños, a los que suele regalar algún dibujo  hasta ganar su amistad. De este entorno natural y cotidiano, así como de sus visitas a los colegios, ha tomado su material ilustrativo, aunque a ciertas personas pudiera parecerle que María Luisa se aísla del mundo para entregarse a su obra artística, con la que está siempre comprometida. De este modo tomó la portada de este interesante libro, regalo de una niña de corta edad.
Aunque pudiera parecer que La oca volando libremente es un libro exclusivamente infantil, también resulta ameno para los adultos, por el tratamiento que la autora sabe dar a sus cuentos, de los que extrae casi siempre consecuencias morales para la vida, valores como la solidaridad, el mérito del esfuerzo, o la fe que debe animar nuestras vidas, siempre fiel a esa máxima senequista de instruir deleitando.
El libro de inicia con una breve pincelada poética en verso: “Arrulladme el sueño”: “Antes de que me muera/ quiero llegar pronto/ de palomas llena... Los cuentos se encadenan con extraordinaria fluidez, a veces en forma de poema, prodigándose la acción y los sonidos animales amigos del hombre, como en el caso del gitanillo de ojos almendrados y pies descalzos junto a su borriquillo de trote corto y alegre, completándose el cuadro con el croar de ranas, olas, estrellas, rebuzno, etc.
Otras veces es el misterio que deja paso a la fe el componente esencial del relato como sucede en Un árbol en el mar, basado en un encuentro real con el pequeño Guillermo en las inmediaciones de la iglesia de San José en Puertollano y la acción que se traslada después hasta el mediterráneo, en Salou. Hay que decir que María Luisa, además de su vena artística plástica y verbal, es mujer de una sólida formación humanística y cristiana, factores que impulsan su visión del mundo en su sentido más amplio.
Todo lo dicho se deduce de su obra impregnada siempre de amor, de encanto y de ternura. Lo podemos apreciar en El caniche, Quisiera ser gusano, Pajaritas de papel, El carrito que subió la cuesta de la solidaridad, Amor en un meteorito, cuento este último en el que se funden maravillosamente los conceptos de Dios, Luz, Agua, Flor, Tú, Yo, Vida, Amor, Espacio, Ciencia, Fantasía.
Todos los cuentos son de un natural encanto, igual que ocurre en los titulados Buscando a Manuel, Los gorriones ocupas u otro de los más encantadores en los que tres perritos de un trineo llevan medicamentos para salvar a una población siberiana.
No es labor del prologuista narrar los cuentos, sino esbozar sus valores y dejar constancia en este caso de la hermosa labor de la autora, que además de deleitar con su palabra, aprovecha las ocasiones para dar incluso lecciones de geografía de forma muy sencilla.
No les entretengo más, amigos lectores, pues un bello ramillete de cuentos ilustrados están esperando para cautivarnos y enriquecernos.
 

Ha publicado numerosos libros de poemas aunque se destaca por su habilidad con el pincel y de hecho su obra se ha podido ver en alguna contada exposición.

 

Su último poemario "La luz siembra palabras en tu vuelo", número 23 de la colección bibliográfico de la revista “Manxa” del grupo literario Guadiana lo ha presentado en un acto que se celebró el pasado jueves, día 26 de abril de 2012, a las 19 horas, en la Casa Municipal de Cultura. Un trabajo en el que María Luisa Menchón entrelaza algunos de sus temas más constantes, como el mundo alrededor de El Quijote o su devoción religiosa. Del poema que da nombre a esta publicación dice la autora: «lo escribí en un viaje que hice a Madrid, a la Almudena». En esta obra mezcla dos de sus temas más frecuentes, la devoción religiosa y la admiración por Don Quijote. Es un poema en que plantea transformación de la espada en cruz.

 

 

 
Cartel de presentación de su libro "La luz siembra palabras en tu vuelo" y portada del mismo

 

 

Óleos "Eucaristía" y "Dos rosas"

 

A continuación un poema suyo dedicado a la Virgen de Gracia, Patrona de Puertollano:

 

A la Virgen de Gracia

"Oí, azules murmullos de agua;
cimbrear las palmeras y aletear de pájaros, descorriendo la nube
entonces vi tu ermita, dulce Virgen de Gracia,

me postré a tus pies, Madre, y fue un querer
borrando el sufrimiento del corazón partido, en hora mala
y su puerta de cielo se entreabrió;
me prestó con calor, tanta esperanza,
Que bajo el manto maternal, recibo
amor de nuestro Dios, tres veces Santo.-"

 

                               Maria Luisa Menchón

 

 

 

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